Modigliani, una de las grandes figuras del arte del s.XX, en el Museo Thyssen
En un nuevo proyecto conjunto entre el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid, la exposición 'Modigliani y su tiempo' analizará la trayectoria artística de una de las grandes figuras del arte del siglo XX.
La muestra, que se presentará el próximo viernes y abrirá sus puertas del 5 de febrero al 18 de mayo, exhibirá un total de 130 obras procedentes de museos e instituciones de todo el mundo como la National Gallery of Art de Washington, la Tate de Londres, el MoMA de Nueva York, el Georges Pompidou de París, el Metropolitan o el Guggenheim de Nueva York.A través de estas piezas, seleccionadas por el comisario Francisco Calvo Serraller, se podrá realizar un recorrido por la trayectoria de Amedeo Modigliani (1884-1920) desde su llegada a París en 1906 hasta su muerte.La gran novedad del proyecto es la presentación por primera vez de la obra del artista italiano en diálogo directo tanto con los grandes maestros que influyeron en él -Cézanne, Picasso o Brancusi-, como con sus amigos de Montparnasse: Marc Chagall, Jacques Lipchitz, Chaïm Soutine, Moïse Kisling, Ossip Zadkine, Tsugouharu Foujita o Jules Pascin, entre otros.Modigliani fue un artista abierto a los principales movimientos de la vanguardia parisiense anterior a la Primera Guerra Mundial pero, a su vez, se mantuvo siempre independiente de todos ellos.Sus inconfundibles retratos, desnudos, esculturas, dibujos e, incluso, paisajes, expuestos junto a escogidas obras de Gauguin, Cézanne, Picasso, Brancusi o Derain, permitirán no sólo mostrar influencias, descubrir similitudes o destacar paralelismos, sino también presentar su obra con una luz nueva, en el entorno en el que fue creada, y poner de manifiesto su fuerte personalidad, sofisticada y elegante.La exposición, que sigue un discurso cronológico, está estructurada en dos grandes secciones correspondientes a la relación de Modigliani con sus maestros, reunida en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza, y con sus amigos, que se muestra en la sede de la Fundación Caja Madrid.Las salas del museo el Thyssen-Bornemisza mostrarán sus primeros contactos con las vanguardias parisinas con obras en la que se aprecia cómo Modigliani intenta forjar su propio estilo asistido por el ejemplo de todos estos artistas; pero, muy particularmente, de Cézanne, en cuya obra vio resuelto el conflicto entre los maestros antiguos y un lenguaje plástico plenamente moderno.Otra de las salas estará dedicada al Modigliani escultor, su descubrimiento del Arte Negro y su amistad con el escultor rumano Constantin Brancusi. Modigliani se dedicó a la escultura de forma casi exclusiva durante cinco años; su labor como escultor iluminó su obra posterior y fue definitiva en la formación de su estilo pictórico maduro.El retrato, género al que se dedica desde 1915 como principal medio de subsistencia, con ejemplos como los de Anna Zborowska, Diego Rivera, Juan Gris o Max Jacob, y el desnudo, que abordó desde sus primeros años en París, son tratados en el recorrido del museo.Estos temas se repiten en las salas de la Fundación Caja Madrid, junto a los espacios dedicados a los paisajes, género no muy frecuentado por el artista italiano pero que sí tuvo una notable importancia en pintores próximos a él, como Marc Chagall, Chaïm Soutine, Maurice Utrillo y Léopold Survage.El dibujo, que constituyó una constante fuente de experimentación para Modigliani, y las esculturas de Ossip Zadkine, Jacques Lipchitz, Henri Laurens o Wilhelm Lehmbruck completan la exposición que se cerrará con una selección de fotografías.
28 January 2008
Benjamin Weil Y la H.Box en el MUSAC.

Podría ser un transbordador espacial, pero es la última propuesta de Hermès para apoyar el arte joven. H Box es una cabina nómada de videoproyección promovida por la casa de moda francesa en colaboración con el comisario del Artists Space de Nueva York, Benjamin Weil.
Junto al artista y arquitecto Didier Faustino, ha concebido este espacio desmontable presentado el pasado mes de noviembre en el Centre Pompidou de París y que ahora recala en el Musac. Hasta el 8 de mayo, los visitantes del museo leonés van a encontrar en su primera sala, esta caja de aluminio y plexiglás donde se propone una experiencia sensorial integral. O, en palabras del director del Musac, Rafa Doctor, "la visita a un espacio expositivo dentro de otro espacio expositivo". Su mínima capacidad, de hasta un límite de 10 personas, y una tecnología audiovisual puntera convierten la incursión en lo más parecido a un viaje en un módulo espacial.
La diferencia está en que en lugar de las estrellas se pueden contemplar las creaciones de ocho jóvenes videocreadores de todo el mundo seleccionados por Weil: la británica Alice Anderson, la israelí Yael Bartana, el argentino Sebastián Díaz-Morales, la húngara Judit Kúrtag, la francesa Valérie Mréjen, el iraní Shahryar Nashat, la luxemburguesa Su-Mei Tse y la española radicada en Bruselas Dora García. Cada uno ha recibido 10.000 euros de la casa Hermès para financiar la producción de un cortometraje artístico sin consignas previas ni restricciones creativas. Según Dora García, lo más novedoso del proyecto no es la caja futurista, sino "conseguir de una manera fácil el apoyo económico para hacer una película". La artista vallisoletana presenta Hôtel Wolfers, una pieza rodada en 35 milímetros en un emblemático edificio de Bruselas.
El metraje total de los ocho vídeos ocupa una hora y media. "Si sumamos a eso el reducido aforo del H Box nos encontramos con largas colas para acceder a su interior. No sé si esto es intencionado, pero la gente se irrita", expone García. Según el director creativo del proyecto, Benjamín Weil, nada más lejos de su intención: "Muchas veces la gente entra a una sala de vídeo, ve sólo un trozo, y se marcha. La idea de la cápsula H Box es fomentar esa noción de ausencia de espacio / tiempo, que una vez dentro te acomodes y disfrutes de la proyección completa, aunque cada pieza sea completamente diferente a la anterior".
El proyecto H Box, que viajará a otros centros expositivos como la Tate de Londres, afianza los lazos de Hermès con el arte. La alianza entre las firmas de moda y la creación artística se ha convertido en una constante dentro de la programación museística. "Hoy en día el apoyo gubernamental al arte está en descenso permanente", reflexiona Weil. "De ahí que el mecenazgo sea clave. Con sus fundaciones, marcas de lujo como Cartier o Prada han seguido una política ejemplar de apoyo en la producción de obras artísticas y en su difusión. Hermès lleva 10 años comprometida con una red propia de galerías. Con H Box aumenta su capacidad de exposición, porque se puede montar en cualquier sitio". Este espacio de proyección se presentó ayer en el Musac junto a otras tres exposiciones encabezadas por Cerith Wyn Evans, Dave Muller y Blanca Li; un concierto de Jay-Jay Johanson en el hall del museo y una fiesta que acabó a las tres de la madrugada.
Junto al artista y arquitecto Didier Faustino, ha concebido este espacio desmontable presentado el pasado mes de noviembre en el Centre Pompidou de París y que ahora recala en el Musac. Hasta el 8 de mayo, los visitantes del museo leonés van a encontrar en su primera sala, esta caja de aluminio y plexiglás donde se propone una experiencia sensorial integral. O, en palabras del director del Musac, Rafa Doctor, "la visita a un espacio expositivo dentro de otro espacio expositivo". Su mínima capacidad, de hasta un límite de 10 personas, y una tecnología audiovisual puntera convierten la incursión en lo más parecido a un viaje en un módulo espacial.
La diferencia está en que en lugar de las estrellas se pueden contemplar las creaciones de ocho jóvenes videocreadores de todo el mundo seleccionados por Weil: la británica Alice Anderson, la israelí Yael Bartana, el argentino Sebastián Díaz-Morales, la húngara Judit Kúrtag, la francesa Valérie Mréjen, el iraní Shahryar Nashat, la luxemburguesa Su-Mei Tse y la española radicada en Bruselas Dora García. Cada uno ha recibido 10.000 euros de la casa Hermès para financiar la producción de un cortometraje artístico sin consignas previas ni restricciones creativas. Según Dora García, lo más novedoso del proyecto no es la caja futurista, sino "conseguir de una manera fácil el apoyo económico para hacer una película". La artista vallisoletana presenta Hôtel Wolfers, una pieza rodada en 35 milímetros en un emblemático edificio de Bruselas.
El metraje total de los ocho vídeos ocupa una hora y media. "Si sumamos a eso el reducido aforo del H Box nos encontramos con largas colas para acceder a su interior. No sé si esto es intencionado, pero la gente se irrita", expone García. Según el director creativo del proyecto, Benjamín Weil, nada más lejos de su intención: "Muchas veces la gente entra a una sala de vídeo, ve sólo un trozo, y se marcha. La idea de la cápsula H Box es fomentar esa noción de ausencia de espacio / tiempo, que una vez dentro te acomodes y disfrutes de la proyección completa, aunque cada pieza sea completamente diferente a la anterior".
El proyecto H Box, que viajará a otros centros expositivos como la Tate de Londres, afianza los lazos de Hermès con el arte. La alianza entre las firmas de moda y la creación artística se ha convertido en una constante dentro de la programación museística. "Hoy en día el apoyo gubernamental al arte está en descenso permanente", reflexiona Weil. "De ahí que el mecenazgo sea clave. Con sus fundaciones, marcas de lujo como Cartier o Prada han seguido una política ejemplar de apoyo en la producción de obras artísticas y en su difusión. Hermès lleva 10 años comprometida con una red propia de galerías. Con H Box aumenta su capacidad de exposición, porque se puede montar en cualquier sitio". Este espacio de proyección se presentó ayer en el Musac junto a otras tres exposiciones encabezadas por Cerith Wyn Evans, Dave Muller y Blanca Li; un concierto de Jay-Jay Johanson en el hall del museo y una fiesta que acabó a las tres de la madrugada.
27 January 2008
Borja-Villell considera necesario cambio en el MACBA de Barcelona ,y plantea el Reina Sofia como un museo en red.
El nuevo director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y ex director del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba), Manuel J. Borja-Villell, consideró hoy que ya 'era necesario' que el Macba estuviese dirigido por 'otra persona', y planteó un Reina Sofía no como 'el gran museo centralista', sino como un museo en el que se trabaje a 'diferentes escalas' y 'en red' con el resto de museos de España, Europa y Latinoamérica.En una entrevista en Els Matins de TV3 recogida por Europa Press, Borja-Villell aseguró que la decisión de irse al Reina Sofía fue personal y que quiere ofrecer 'un cambio a la institución'. 'Los organismos tienen una tendencia hacia el eros y el tánatos, hacia la muerte, y un modo de romper esta especie de muerte es hacer pequeñas rupturas', aseguró Borja-Villell.Desde el museo Reina Sofía, Borja-Villell será 'el peor competidor del Macba', según reveló, igual que cuando estuvo en el Macba fue 'el peor competidor de la Fundació Tàpies, pero en el buen sentido de la palabra', en tanto que lo que Borja-Villell busca es la 'excelencia en los otros sitios' para que todos se motiven por ser mejores.El ex director del Macba criticó la 'visión provinciana' que se tiene en Barcelona acerca de la relación centro-periferia con Madrid. 'Aún hay una visión identitaria demasiado tradicional' opinó Borja-Villell, cuando para él 'la identidad tiene que ser en movimiento e implicar al otro'.RETO: LA EUROREGIÓN.La periferia que quiere ser el centro es más periferia precisamente por querer ser el centro', observó, e indicó que Barcelona tendría que hacer una 'apuesta mediterránea, desde Valencia, Barcelona, todo el sur de Francia, la Euroregión' y entender así el mundo 'en un sentido global, y no como centro-periferia'.Para los que alaban el papel que desempeñó Borja-Villell durante sus años de director en el Macba y que temen ahora por que la institución pueda ir en retroceso, Borja-Villell comentó hoy que cualquier director de museo 'tiene un papel básico' en él, pero el museo está 'hecho por un equipo que (en el Macba) se mantiene', señaló.Acerca del plan de museos de Catalunya que presentó el lunes el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, Borja-Villell consideró que es 'muy importante' y 'fundamental' que se cree una red de museos en Catalunya, y opinó que el 'Mnac es el museo de la historia del arte catalán, el Macba es el museo del presente y el (Centre d'Art) Santa Mònica tendría que ser el del futuro'.Borja-Villell planteó el museo del siglo XXI como una institución lejana a los museos del siglo XIX, 'donde lo único que se hacía era contemplar la obra de arte', y más cercano a los 'college' donde se puede 'contemplar', 'hablar y tocar' las obras de arte.
ESPAÑA tribunal supremo confirma sentencia por vender cuadros falsos de Sorolla y Miró.
TS confirma condena a expertos arte vendieron cuadros falsos Sorolla y Miró
El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza que condenó a penas de cinco años de prisión a dos expertos en obras de arte por vender dos cuadros falsos de Sorolla y Miró a una mujer, quien pagó por ellos 300.000 euros.Así lo ha acordado la Sala de lo Penal del TS en una sentencia en la que desestima los recursos interpuestos por Gaspar S. y María Mercedes R. contra la dictada en noviembre de 2006 por la Audiencia de Zaragoza.Los hechos tuvieron lugar entre 2000 y 2001 cuando los acusados, quienes se dedicaban a la intermediación en el comercio de obras de arte, vendieron en septiembre de 2000 a una mujer un supuesto cuadro del pintor Joaquín Sorolla, titulado 'En la playa'.Los vendedores adjuntaron una certificación sobre la autenticidad del cuadro y la mujer pagó 240.040 euros.La compradora supo que el cuadro era falso cuando con motivo de una exposición de Sorolla que se realizó en Zaragoza habló con el director del Museo Sorolla.Según explica la sentencia, en marzo de 2001 la compradora habló con los acusados, quienes le dijeron que vendían cuadros falsos porque habían sido presionados por una mafia internacional para llevar a cabo dichas ventas y le advirtieron del peligro que corría si interponía una denuncia.De la misma forma y con una operativa similar en los primeros meses de 2001, y antes de que conociese la mujer la falsedad del cuadro de Sorolla, vendieron a la mujer un cuadro falso de Miró por 60.101 euros.La Audiencia Provincial de Zaragoza condenó a Gaspar S. y a María Mercedes R. a cinco años de prisión por un delito continuado de estafa, lo que confirma ahora el Alto Tribunal.
El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza que condenó a penas de cinco años de prisión a dos expertos en obras de arte por vender dos cuadros falsos de Sorolla y Miró a una mujer, quien pagó por ellos 300.000 euros.Así lo ha acordado la Sala de lo Penal del TS en una sentencia en la que desestima los recursos interpuestos por Gaspar S. y María Mercedes R. contra la dictada en noviembre de 2006 por la Audiencia de Zaragoza.Los hechos tuvieron lugar entre 2000 y 2001 cuando los acusados, quienes se dedicaban a la intermediación en el comercio de obras de arte, vendieron en septiembre de 2000 a una mujer un supuesto cuadro del pintor Joaquín Sorolla, titulado 'En la playa'.Los vendedores adjuntaron una certificación sobre la autenticidad del cuadro y la mujer pagó 240.040 euros.La compradora supo que el cuadro era falso cuando con motivo de una exposición de Sorolla que se realizó en Zaragoza habló con el director del Museo Sorolla.Según explica la sentencia, en marzo de 2001 la compradora habló con los acusados, quienes le dijeron que vendían cuadros falsos porque habían sido presionados por una mafia internacional para llevar a cabo dichas ventas y le advirtieron del peligro que corría si interponía una denuncia.De la misma forma y con una operativa similar en los primeros meses de 2001, y antes de que conociese la mujer la falsedad del cuadro de Sorolla, vendieron a la mujer un cuadro falso de Miró por 60.101 euros.La Audiencia Provincial de Zaragoza condenó a Gaspar S. y a María Mercedes R. a cinco años de prisión por un delito continuado de estafa, lo que confirma ahora el Alto Tribunal.
Londres exhibe las obras maestras de museos rusos.

Londres exhibe las obras maestras de museos rusos Tras una negociación política y diplomática sin precedentes, la exposición 'De Rusia: pinturas francesas y rusas 1870-1925', fue inaugurada el martes en Londres, aunque abre sus puertas al público este sábado, mientras dos "herederos" de algunas de las obras reclamaron compensación a Moscú.
Reuniendo unas 120 obras de cuatro museos rusos, la exposición, que abre este sábado sus puertas en la Royal Academy de Londres, casi fue anulada por los temores de Rusia de que algunas de las obras confiscadas por Lenin tras la revolución de 1917 fueran incautadas a petición de los herederos.
"Tuve miedo de que la muestra no viera la luz, debido al nerviosismo, totalmente comprensible, de las autoridades rusas, que temían que algunas de esas obras fueran incautadas mientras estaban en Londres", confirmó el director de exposiciones del museo londinense, Norman Rosenthal.
Recordó que muchas de las obras que han sido prestadas por el Hermitage y museo del Estado, en San Petersburgo, y el Tretyakov y el Pushkin, en Moscú, fueron expropiadas en 1918 a dos acaudalados coleccionistas rusos, Sergei Shchukin e Ivan Morozov, cuyos dos nietos se presentaron este martes en las puertas del museo.
"Somos los herederos", afirmaron el nieto de Shchukin, André-Marc Delocque-Fourcaud, y el bisnieto de Morozov, Pierre Konowaloff, reclamando a Moscú "un reconocimiento y una compensación financiera" por las obras confiscadas por Lenin a sus abuelos.
"Por eso Rusia sólo aceptó prestar las obras después de que Gran Bretaña adoptara el 9 de enero una legislación impidiendo que se incauten obras de arte cuya propiedad está en disputa", explicó Rosenthal, reconociendo las "intensas maniobras diplomáticas" que precedieron la exposición.
La estrella de esta exposición - que ilumina la influencia de artistas y coleccionistas rusos en el desarrollo del arte moderno, y la interacción entre artistas rusos y franceses" - es 'La Danza', de Henri Matisse, considerada una de las pinturas más hermosas del mundo moderno.
La bella pintura, que viajó a Londres por primera vez, fue expropiada a Shchukin, un magnate del textil moscovita que compró no sólo todas las obras revolucionarias producidas por Henri Matisse, sino también decenas de obras de Gauguin, Monet, Picasso, entre otros, mientras Morozov acumulaba maravillas de Cezanne y de obras impresionistas y cubistas.
Los herederos afirmaron, sin embargo, que no buscan la restitución de las obras. "No busco una restitución, las obras deben quedar en los museos rusos, pero somos los propietarios legales de esas obras y tenemos derecho a una compensación financiera", declaró el heredero de Morozov.
El heredero de Shchukin se quejó por su parte de que se halla "en un limbo legal", después de que el Parlamento británico pasara hace pocas semanas la legislación prohibiendo la incautación de obras de arte en disputa.
"Pero exijo una indemnización financiera por las obras expropiadas", dijo el nieto de Shchukin, indicando que Lenin expropió unas 250 obras a su abuelo. "Entre ellas hay algunas de las más famosas pinturas en la historia", afirmó.
De las 120 obras en la exhibición, hasta el 18 de abril, 13 eran propiedad de Morozov y 23 de Shchukin, indicó la Royal Academy.
Pero la muestra, que ha dado que hablar especialmente por las peripecias y sobresaltos que la precedieron, es "sobre todo fascinante porque muestra la producción artista rusa en un período de gran convulsión política, y los intercambios entre artistas franceses y rusos", señaló por su parte Ann Dumas, una de las curadoras.
Los dos herederos visitarán la exposición este martes de noche, por invitación de la Royal Academy.
"Estoy alegre, emocionado y al mismo tiempo triste de que voy a ver por primera vez esas obras adquiridas por mi abuelo", afirmó el nieto de Morozov.
Reuniendo unas 120 obras de cuatro museos rusos, la exposición, que abre este sábado sus puertas en la Royal Academy de Londres, casi fue anulada por los temores de Rusia de que algunas de las obras confiscadas por Lenin tras la revolución de 1917 fueran incautadas a petición de los herederos.
"Tuve miedo de que la muestra no viera la luz, debido al nerviosismo, totalmente comprensible, de las autoridades rusas, que temían que algunas de esas obras fueran incautadas mientras estaban en Londres", confirmó el director de exposiciones del museo londinense, Norman Rosenthal.
Recordó que muchas de las obras que han sido prestadas por el Hermitage y museo del Estado, en San Petersburgo, y el Tretyakov y el Pushkin, en Moscú, fueron expropiadas en 1918 a dos acaudalados coleccionistas rusos, Sergei Shchukin e Ivan Morozov, cuyos dos nietos se presentaron este martes en las puertas del museo.
"Somos los herederos", afirmaron el nieto de Shchukin, André-Marc Delocque-Fourcaud, y el bisnieto de Morozov, Pierre Konowaloff, reclamando a Moscú "un reconocimiento y una compensación financiera" por las obras confiscadas por Lenin a sus abuelos.
"Por eso Rusia sólo aceptó prestar las obras después de que Gran Bretaña adoptara el 9 de enero una legislación impidiendo que se incauten obras de arte cuya propiedad está en disputa", explicó Rosenthal, reconociendo las "intensas maniobras diplomáticas" que precedieron la exposición.
La estrella de esta exposición - que ilumina la influencia de artistas y coleccionistas rusos en el desarrollo del arte moderno, y la interacción entre artistas rusos y franceses" - es 'La Danza', de Henri Matisse, considerada una de las pinturas más hermosas del mundo moderno.
La bella pintura, que viajó a Londres por primera vez, fue expropiada a Shchukin, un magnate del textil moscovita que compró no sólo todas las obras revolucionarias producidas por Henri Matisse, sino también decenas de obras de Gauguin, Monet, Picasso, entre otros, mientras Morozov acumulaba maravillas de Cezanne y de obras impresionistas y cubistas.
Los herederos afirmaron, sin embargo, que no buscan la restitución de las obras. "No busco una restitución, las obras deben quedar en los museos rusos, pero somos los propietarios legales de esas obras y tenemos derecho a una compensación financiera", declaró el heredero de Morozov.
El heredero de Shchukin se quejó por su parte de que se halla "en un limbo legal", después de que el Parlamento británico pasara hace pocas semanas la legislación prohibiendo la incautación de obras de arte en disputa.
"Pero exijo una indemnización financiera por las obras expropiadas", dijo el nieto de Shchukin, indicando que Lenin expropió unas 250 obras a su abuelo. "Entre ellas hay algunas de las más famosas pinturas en la historia", afirmó.
De las 120 obras en la exhibición, hasta el 18 de abril, 13 eran propiedad de Morozov y 23 de Shchukin, indicó la Royal Academy.
Pero la muestra, que ha dado que hablar especialmente por las peripecias y sobresaltos que la precedieron, es "sobre todo fascinante porque muestra la producción artista rusa en un período de gran convulsión política, y los intercambios entre artistas franceses y rusos", señaló por su parte Ann Dumas, una de las curadoras.
Los dos herederos visitarán la exposición este martes de noche, por invitación de la Royal Academy.
"Estoy alegre, emocionado y al mismo tiempo triste de que voy a ver por primera vez esas obras adquiridas por mi abuelo", afirmó el nieto de Morozov.
Aparecen fotos perdidas de Robert Capa.
vAparecen Las fotos perdidas de Robert Capa pasaron 68 años ocultas en México.
• Halladas tres cajas con más de 3.000 negativos que un diplomático recibió en Francia en 1940.
• Los 127 rollos conservan imágenes de personajes y escenas de combate de la guerra civil española.
• Halladas tres cajas con más de 3.000 negativos que un diplomático recibió en Francia en 1940.
• Los 127 rollos conservan imágenes de personajes y escenas de combate de la guerra civil española.
07 August 2006
Art tumbles from walls of museum
PARIS - The world-renowned Pompidou Center of Paris, which set out in March to celebrate the work of Los Angeles artists, has instead accidentally destroyed two of their works — which fell from museum walls — and slightly damaged a third.
The lost artworks were a 1971 untitled resin piece by Peter Alexander and a 1967 Plexiglas work by artist Craig Kauffman called Untitled Wall Relief.
"We deeply regret the incidents," the Pompidou said in a statement. "In the last 30 years, we have organized 20 exhibits a year, and it is extremely rare that such incidents happen at the Pompidou Center."
Alexander's piece, loaned by New York's Franklin Parrasch Gallery, fell from the wall the night before the opening, in early March. Kauffman's piece, worth about $70,000, shattered in mid-July, just before the exhibit closed, the museum said.
The lost artworks were a 1971 untitled resin piece by Peter Alexander and a 1967 Plexiglas work by artist Craig Kauffman called Untitled Wall Relief.
"We deeply regret the incidents," the Pompidou said in a statement. "In the last 30 years, we have organized 20 exhibits a year, and it is extremely rare that such incidents happen at the Pompidou Center."
Alexander's piece, loaned by New York's Franklin Parrasch Gallery, fell from the wall the night before the opening, in early March. Kauffman's piece, worth about $70,000, shattered in mid-July, just before the exhibit closed, the museum said.
01 August 2006
Escándalo en Museo Hermitage de Rusia tras "30 años" de robo de arte
La desaparición de 221 piezas de joyería, objetos esmaltados e iconos religiosos de los depósitos del famoso museo salió a la luz durante un inventario de rutina.
1-Agosto-06
Moscú, El más reciente escándalo de robo de arte en Rusia creció rápidamente hoy cuando se detectó que los objetos robados del Museo Ermitage de San Petersburgo, por un valor de al menos 130 millones de rublos (3,8 millones de euros o 4,8 millones de dólares), no fueron hurtados por un profesional enmascarado sino por empleados y durante muchos años.
La desaparición de 221 piezas de joyería, objetos esmaltados e iconos religiosos de los depósitos del famoso museo salió a la luz durante un inventario de rutina. Según la policía, la pista lleva a hasta hace tres décadas.
"Sólo 19 de los 221 objetos desaparecidos estaban al cuidado de curadores vivos. Los otros 202 estaban apuntados como a cargo de curadores ya muertos", dijo un portavoz, quien añadió que no se realizó ningún inventario general en muchos años.
Una curadora responsable de muchas de las piezas murió de un ataque de apoplejía en su trabajo cuando el inventario comenzó en noviembre, comunicó la policía sin dar a conocer detalles.
Citando una seguridad inadecuada y "serios problemas morales y abandono de sus deberes", el museo dijo el lunes que los empleados tuvieron que haber estado envueltos en la desaparición de los objetos, que según expertos independientes incluso pueden alcanzar varias veces el precio estimado en subasta.
Se teme además que el inventario general, retrasado una y otra vez, pueda aportar otras sorpresas desagradables.
El director del Hermitage, Mijail Piotrovsky, dijo matizó luego que es prematuro hablar de robo y que las piezas pueden llegar a aparecer en otras zonas del depósito.
Piotrovsky describió la desaparición de los objetos de "un golpe por la espalda" a los esfuerzos del Hermitage por volverse más independiente y destacó la situación apremiante de los museos en todo el mundo.
"Somos todos conscientes de que hay ladrones en museos famosos y sabemos de la audacia descarada con que se hace esto", dijo Piotrovsky.
En el Ermitage, donde la entrada cuesta casi veinte dólares, los visitantes casi siempre ven a personas mayores encargadas de la custodia en las salas.
Ante la falta de personal, incluso se recurrió a estudiantes en los últimos años para algunas tareas. Se espera que la policía interrogue a estudiantes de un instituto que ayudó durante la reciente reorganización de objetos de arte en dos depósitos.
Por otra parte, funcionarán alertados para el caso de que se intente sacar las piezas del país.
La oficina federal encargada de preservar los tesoros culturales rusos tiene previsto iniciar el miércoles una investigación del robo tomando en cuenta sobre todo la pobre seguridad en los museos del país.
"Lamentablemente, ésta no es la primera vez que objetos o documentos valiosos desde el punto de vista histórico o cultural desaparecen", dijo el director de la oficina, Boris Boriaskov. "Todo esto demuestra la deficiente protección de nuestro legado cultural nacional".
Situado en el antiguo Palacio de Invierno de los zares, el Hermitage emplea a 2.500 personas y recibe a unos cuatro millones de visitantes al año.
Sólo unos 60.000 de sus tres millones de objetos están expuestos. Actualmente se trabaja en mejorar la seguridad, pero la dirección reconoce que muchas de las más de mil salas son vulnerables.
Este no es el primer robo importante que registra el museo, fundado por la zarina Catalina la Grande en 1764. En 2001, la pintura "Baño en un harem" del artista francés del siglo XIX Jean-Leon Gerome fue cortada de su marco y sacada del edificio. La obra, que vale un millón de dólares, nunca fue recuperada.
Cinco años antes, un turista ruso fue detenido al intentar salir del país con tres maletas con libros, documentos, dibujos y estampados de la colección del Hermitage, valorados en varios millones de dólares.
1-Agosto-06
Moscú, El más reciente escándalo de robo de arte en Rusia creció rápidamente hoy cuando se detectó que los objetos robados del Museo Ermitage de San Petersburgo, por un valor de al menos 130 millones de rublos (3,8 millones de euros o 4,8 millones de dólares), no fueron hurtados por un profesional enmascarado sino por empleados y durante muchos años.
La desaparición de 221 piezas de joyería, objetos esmaltados e iconos religiosos de los depósitos del famoso museo salió a la luz durante un inventario de rutina. Según la policía, la pista lleva a hasta hace tres décadas.
"Sólo 19 de los 221 objetos desaparecidos estaban al cuidado de curadores vivos. Los otros 202 estaban apuntados como a cargo de curadores ya muertos", dijo un portavoz, quien añadió que no se realizó ningún inventario general en muchos años.
Una curadora responsable de muchas de las piezas murió de un ataque de apoplejía en su trabajo cuando el inventario comenzó en noviembre, comunicó la policía sin dar a conocer detalles.
Citando una seguridad inadecuada y "serios problemas morales y abandono de sus deberes", el museo dijo el lunes que los empleados tuvieron que haber estado envueltos en la desaparición de los objetos, que según expertos independientes incluso pueden alcanzar varias veces el precio estimado en subasta.
Se teme además que el inventario general, retrasado una y otra vez, pueda aportar otras sorpresas desagradables.
El director del Hermitage, Mijail Piotrovsky, dijo matizó luego que es prematuro hablar de robo y que las piezas pueden llegar a aparecer en otras zonas del depósito.
Piotrovsky describió la desaparición de los objetos de "un golpe por la espalda" a los esfuerzos del Hermitage por volverse más independiente y destacó la situación apremiante de los museos en todo el mundo.
"Somos todos conscientes de que hay ladrones en museos famosos y sabemos de la audacia descarada con que se hace esto", dijo Piotrovsky.
En el Ermitage, donde la entrada cuesta casi veinte dólares, los visitantes casi siempre ven a personas mayores encargadas de la custodia en las salas.
Ante la falta de personal, incluso se recurrió a estudiantes en los últimos años para algunas tareas. Se espera que la policía interrogue a estudiantes de un instituto que ayudó durante la reciente reorganización de objetos de arte en dos depósitos.
Por otra parte, funcionarán alertados para el caso de que se intente sacar las piezas del país.
La oficina federal encargada de preservar los tesoros culturales rusos tiene previsto iniciar el miércoles una investigación del robo tomando en cuenta sobre todo la pobre seguridad en los museos del país.
"Lamentablemente, ésta no es la primera vez que objetos o documentos valiosos desde el punto de vista histórico o cultural desaparecen", dijo el director de la oficina, Boris Boriaskov. "Todo esto demuestra la deficiente protección de nuestro legado cultural nacional".
Situado en el antiguo Palacio de Invierno de los zares, el Hermitage emplea a 2.500 personas y recibe a unos cuatro millones de visitantes al año.
Sólo unos 60.000 de sus tres millones de objetos están expuestos. Actualmente se trabaja en mejorar la seguridad, pero la dirección reconoce que muchas de las más de mil salas son vulnerables.
Este no es el primer robo importante que registra el museo, fundado por la zarina Catalina la Grande en 1764. En 2001, la pintura "Baño en un harem" del artista francés del siglo XIX Jean-Leon Gerome fue cortada de su marco y sacada del edificio. La obra, que vale un millón de dólares, nunca fue recuperada.
Cinco años antes, un turista ruso fue detenido al intentar salir del país con tres maletas con libros, documentos, dibujos y estampados de la colección del Hermitage, valorados en varios millones de dólares.
26 July 2006
Una escultura robada del Coliseo de Roma y hallada en Barcelona será devuelta
DEPOSITADA EN EL MUSEO DE ARQUEOLOGÍA DE CATALUÑA
Una escultura robada del Coliseo de Roma y hallada en Barcelona será devuelta
BARCELONA.- La Policía Nacional devolverá hoy a Italia, a través del Consulado en España, una escultura del siglo II DC que representa a un senador romano que fue sustraída en 1986 del Coliseo de Roma y recuperada en Barcelona el año pasado, según ha informado el citado cuerpo policial.
La escultura del senador romano es de mármol, mide 140 x 55 centímetros, está valorada en 160.000 euros, aproximadamente, y era propiedad de un anticuario de Barcelona. Esta persona presentó una solicitud de exportación a México en diciembre de 2004 ante la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura.
La solicitud fue examinada por la Brigada de Investigación de Patrimonio Histórico, que envió la fotografía de la escultura al Commando Carabinieri Tutela Patrimonio Artístico de Roma. Estos especialistas contestaron dos días después confirmando su sustracción del Coliseo.
Durante este tiempo, la escultura intervenida estuvo depositada en el Museo de Arqueología de Cataluña, debido a sus condiciones de seguridad y conservación. Una vez concedida la autorización del juez para su restitución a las autoridades italianas, el lunes llegaron a Barcelona dos altos funcionarios del Commando Carabinieri Tutela Patrimonio Culturale, que recibirán la escultura hoy.
Una escultura robada del Coliseo de Roma y hallada en Barcelona será devuelta
BARCELONA.- La Policía Nacional devolverá hoy a Italia, a través del Consulado en España, una escultura del siglo II DC que representa a un senador romano que fue sustraída en 1986 del Coliseo de Roma y recuperada en Barcelona el año pasado, según ha informado el citado cuerpo policial.
La escultura del senador romano es de mármol, mide 140 x 55 centímetros, está valorada en 160.000 euros, aproximadamente, y era propiedad de un anticuario de Barcelona. Esta persona presentó una solicitud de exportación a México en diciembre de 2004 ante la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura.
La solicitud fue examinada por la Brigada de Investigación de Patrimonio Histórico, que envió la fotografía de la escultura al Commando Carabinieri Tutela Patrimonio Artístico de Roma. Estos especialistas contestaron dos días después confirmando su sustracción del Coliseo.
Durante este tiempo, la escultura intervenida estuvo depositada en el Museo de Arqueología de Cataluña, debido a sus condiciones de seguridad y conservación. Una vez concedida la autorización del juez para su restitución a las autoridades italianas, el lunes llegaron a Barcelona dos altos funcionarios del Commando Carabinieri Tutela Patrimonio Culturale, que recibirán la escultura hoy.
Richard Serra hará una escultura idéntica a la que perdió el Reina Sofía
Richard Serra hará una escultura idéntica a la que perdió el Reina Sofía
MADRID. El enigma de la escultura desaparecida de Richard Serra sigue sin resolverse. Se ha intentado todo, incluso excavar en el solar donde estuvo instalada la nave de la empresa Macarrón que albergó en depósito la obra desde 1990 y donde hoy se alzan los Archivos Generales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en Arganda del Rey. Pero los intentos fueron en vano. Finalmente, lo que hallaron los detectores fue una vieja torre eléctrica de alta tensión y no «Equal Parallel/Guernica-Bengasi», la escultura de 38 toneladas del norteamericano Richard Serra, comprada en abril de 1987 por el Ministerio de Cultura por 36 millones de pesetas y que un día se esfumó sin dejar pista alguna, como adelantó ABC el pasado 18 de enero. La Policía parece haber llegado a un punto muerto en las pesquisas: no hay rastro de las 38 toneladas de acero, por increíble que parezca.
Y, atascados en este punto, se ha tomado una decisión: Serra ha dado su autorización para llevar a cabo la reposición de las piezas de acero que componen la escultura -dos bloques de 148,5 por 500 por 24 centímetros y otros dos de 148,5 por 148,5 por 24 centímetros-, que se llevará a cabo en la fundición alemana donde trabaja Serra. Así se aprobó por unanimidad el pasado 21 de junio en el Pleno del Patronato del Reina Sofía y ayer se dio cuenta a la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español del Ministerio de Cultura. Se aclara desde el museo que la nueva escultura tendrá a todos los efectos la consideración de original. Pero si apareciera la pieza perdida, el escultor y el Reina Sofía decidirían, de mutuo acuerdo, qué escultura se destruiría (la original o la nueva), con el objetivo de que hubiese una obra única.
A precio de mercado, y dada la altísima cotización actual de Serra, la nueva escultura sería costosísima. Pero, al ser reposición de piezas, Serra ha decidido no cobrar honorarios. Eso sí, corren por cuenta del Reina Sofía los gastos de material y de mano de obra por la fabricación de las planchas, que ascenderán a 83.500 euros. El museo, que agradece a Serra su comprensión, colaboración y generosidad, aclara que contará «en breve» con la nueva pieza, pero no se especifican plazos de ejecución. Estará lista en 2007. Serra ha mostrado especial interés en que su escultura forme parte de la gran retrospectiva que le dedicará el MoMA en otoño del año que viene.
MADRID. El enigma de la escultura desaparecida de Richard Serra sigue sin resolverse. Se ha intentado todo, incluso excavar en el solar donde estuvo instalada la nave de la empresa Macarrón que albergó en depósito la obra desde 1990 y donde hoy se alzan los Archivos Generales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en Arganda del Rey. Pero los intentos fueron en vano. Finalmente, lo que hallaron los detectores fue una vieja torre eléctrica de alta tensión y no «Equal Parallel/Guernica-Bengasi», la escultura de 38 toneladas del norteamericano Richard Serra, comprada en abril de 1987 por el Ministerio de Cultura por 36 millones de pesetas y que un día se esfumó sin dejar pista alguna, como adelantó ABC el pasado 18 de enero. La Policía parece haber llegado a un punto muerto en las pesquisas: no hay rastro de las 38 toneladas de acero, por increíble que parezca.
Y, atascados en este punto, se ha tomado una decisión: Serra ha dado su autorización para llevar a cabo la reposición de las piezas de acero que componen la escultura -dos bloques de 148,5 por 500 por 24 centímetros y otros dos de 148,5 por 148,5 por 24 centímetros-, que se llevará a cabo en la fundición alemana donde trabaja Serra. Así se aprobó por unanimidad el pasado 21 de junio en el Pleno del Patronato del Reina Sofía y ayer se dio cuenta a la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español del Ministerio de Cultura. Se aclara desde el museo que la nueva escultura tendrá a todos los efectos la consideración de original. Pero si apareciera la pieza perdida, el escultor y el Reina Sofía decidirían, de mutuo acuerdo, qué escultura se destruiría (la original o la nueva), con el objetivo de que hubiese una obra única.
A precio de mercado, y dada la altísima cotización actual de Serra, la nueva escultura sería costosísima. Pero, al ser reposición de piezas, Serra ha decidido no cobrar honorarios. Eso sí, corren por cuenta del Reina Sofía los gastos de material y de mano de obra por la fabricación de las planchas, que ascenderán a 83.500 euros. El museo, que agradece a Serra su comprensión, colaboración y generosidad, aclara que contará «en breve» con la nueva pieza, pero no se especifican plazos de ejecución. Estará lista en 2007. Serra ha mostrado especial interés en que su escultura forme parte de la gran retrospectiva que le dedicará el MoMA en otoño del año que viene.
28 June 2006
Se descompone una obra de arte valorada en 10 millones de Euros

28 de Junio de 2006
El tiburón utilizado por el británico Damien Hirst en una de sus instalaciones artísticas amenaza con descomponerse. Es muy probable que el espécimen, por el que se pagaron casi 10 millones de Euros, tenga que ser reemplazado por otro.
Bajo el título "La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo", el tiburón, de algo más de cuatro metros de longitud y suspendido en un tanque transparente de aldehído fórmico, fue adquirido hace menos de dos años por unos 9,5 millones de euros por el multimillonario estadounidense Steve Cohen.
La obra, icono del llamado "joven arte británico" de la pasada década de los noventa, se deteriora rápidamente a causa del método empleado por el artista británico para conservarlo desde 1991.
Según Oliver Crimmen, responsable de la conservación de los peces del Museo de Historia Natural de Londres, el artista debió haber utilizado una solución con base de alcohol en lugar de formol.
Hirst, se halla ahora en conversaciones con Cohen para reemplazarlo por otro de la misma especie antes de que se desintegre.
Lo sucedido con el tiburón pone de manifiesto la dificultad de conservar las obras conceptuales elaboradas con sustancias orgánicas, pintura de poca calidad, sangre o insectos, materiales todos ellos característicos de ese movimiento artístico.
Larry Gagosian, de la Galería Gagosian en Londres y mediador en la venta de la instalación al empresario estadounidense, declaró que "el tiburón es una obra conceptual y el hecho de sustituirlo por otro de igual tamaño y aspecto no altera la pieza".
"Si uno tiene una obra de Dan Flavin (artista estadounidense que utiliza tubos fluorescentes para sus instalaciones) y una de las luces se funde, basta con sustituirla. Ello no afecta al significado ni al valor de la obra", señaló Gagosian.
Lo sucedido con el tiburón pone de manifiesto la dificultad de conservar las obras conceptuales elaboradas con sustancias orgánicas, pintura de poca calidad, sangre o insectos, materiales todos ellos característicos de ese movimiento artístico.
Larry Gagosian, de la Galería Gagosian en Londres y mediador en la venta de la instalación al empresario estadounidense, declaró que "el tiburón es una obra conceptual y el hecho de sustituirlo por otro de igual tamaño y aspecto no altera la pieza".
"Si uno tiene una obra de Dan Flavin (artista estadounidense que utiliza tubos fluorescentes para sus instalaciones) y una de las luces se funde, basta con sustituirla. Ello no afecta al significado ni al valor de la obra", señaló Gagosian.
23 June 2006
El mercado del arte británico rompe récords

El mercado del arte británico ha roto en lo que va de semana todos los récords con las pujas celebradas por las dos principales casas de subastas, Sotheby's y Christie's, ventas que continúan hasta el viernes.
Entre el lunes y el martes, en Sotheby's se adjudicaron obras impresionistas y modernas por un total de algo más de 201 millones de dólares, la cifra más alta alcanzada en una sola subasta en esta capital.
Su rival Christie's vendió en una sola jornada, el pasado martes, obras por un total superior a los 160 millones de dólares, también un récord para obras de ese mismo período, a los que se suman los 22,9 millones recaudados al día siguiente.
Un lienzo del austríaco Egon Schiele, 'Herbstsonne' (conocido en español como 'Sol de otoño' o 'Girasoles marchitos'), de 1914, que se creía perdido y que se restituyó recientemente a los herederos de su antiguo propietario, fue sin duda la estrella de Christie's, al pagarse por él 21,6 millones de dólares.
Con las subastas que quedan -hoy se vende también en Christie's un autorretrato de Francis Bacon en forma de tríptico con un precio de salida de hasta diez millones de dólares-, los amantes o inversores en arte se calcula que pueden dejarse hasta 480 millones de dólares en una sola semana en Londres.
El presidente de Christie's Europa, Jussi Pylkkaenen, no considera exagerado ese cálculo y explicó a EFE que el mercado londinense del arte es ya 'tan potente como el norteamericano', lo que se debe a que muchos coleccionistas adinerados han fijado su residencia en la capital británica.
A ellos se suman, dijo, los nuevos clientes que están descubriendo ahora el arte como valor cultural y que consideran las subastas un 'mercado mucho más transparente' que el de las galerías, lo que los atrae especialmente.
Pylkkaenen calcula que un 60 por ciento de los que pujan en Londres son europeos, incluidos los rusos, cada vez más visibles en el agitado mundo de las subastas, un 30 por ciento son asiáticos y el 10 por ciento restante, asiáticos.
Hélene Montgomery, directora de Sotheby's España, señala por su parte que 'el mundo tiene hoy mucho más dinero, la cantidad de millonarios sigue creciendo y el arte es muy interesante para los inversores'.
'Hay mucha gente adinerada que vive en Londres, entre ellos rusos, chinos o indios, pero también muchos jóvenes que trabajan en los mercados financieros', señaló.
Montgomery destacó, por otro lado, que cada vez más españoles pujan y compran arte de otros países y que el arte de España es adquirido también de modo creciente por coleccionistas extranjeros, como ha ocurrido con los Barceló, Manolo Valdés y Millares vendidos aquí esta semana.
Sorprende tanto el renovado interés por los impresionistas que salen al mercado como el que rodea a las obras de los maestros modernos, como Picasso, Juan Gris o Modigliani, considerados valores seguros del mercado del arte.
Pero también los artistas vivos alcanzan récords. Así, el cuadro con motivo de piscina 'The Splash' (1966), de David Hockney, se vendió este miércoles por 5,3 millones de dólares en Sotheby's, el precio más alto pagado por una obra de ese artista.
Entre los valores que aparecen como más seguros, Sotheby's vendió un retrato pintado en 1919 por Amedeo Modigliani (1884-1920) de su compañera sentimental Jeanne Hébuterne por 30,2 millones de dólares, muy por encima del precio máximo estimado, 21,9 millones.
Otra estrella de la misma subasta fue un lienzo de Pablo Picasso titulado 'El pintor y su modelo' (1963), que se adjudicó por 13,6 millones de dólares, 1,6 millones más que el valor superior previsto.
'La salida del baño', del impresionista Edgar Degas (1834-1917), pintado en torno al año 1895, cambió también de manos en la misma casa por 12,4 millones de dólares, y el Renoir titulado 'Femmes dans un jardin' superó los nueve millones.
En Christie's, varios Picasso, entre ellos 'L'homme á la pipe et amour', de 1969, se vendieron por entre seis y casi ocho millones de dólares, un paisaje de Cézanne titulado 'Maisons dans la verdure' alcanzó los 7,6 millones de dólares, el Renoir 'L' été' se adjudicó por siete millones y un Modigliani, 'Le buste rouge', se vendió por 6,6 millones.
22 June 2006
El negocio con el arte ha tomado una velocidad que en algunos aspectos supera la evolución económica.
21-Junio-06
LONDRES.-- El resultado de una sola tarde en la casa de subastas londinense Christie's es de 87 millones de libras, (unos 127 millones de euros). En su principal competidora Sotheby's, que se encuentra a unas pocas calles, la tarde anterior se reunieron 130 millones de euros con arte impresionista y moderno.
Y hace unos días el diario estadounidense "The New York Times", informaba que el empresario de productos cosméticos Ralph Lauder había pagado por unos 107 millones de euros por "Goldene Adele", de Gustav Klimt (1862-1918), el cuadro más caro del mundo.
Todo ello demuestra que el mercado internacional de arte prospera como no hacía desde fines de los años 80. Especialmente cotizados están los impresionistas y los clásicos de principios del siglo XX. Por el cuadro de Egon Schiele "Los girasoles marchitos" (1914), descubierto no hace mucho, se pagó en la tarde del martes en Christie's 17,2 millones de euros, el segundo precio más alto jamás pagado por una obra Schiele.
Pero también se registran cifras récord con obras de arte contemporáneo. os hablan de una nueva "fiebre del oro". El negocio con el arte ha tomado una velocidad que en algunos aspectos supera la evolución económica. Por ello a algunos les preocupa que el mercado se vuelva a recalentar. No obstante, de momento los optimistas parece que dominan el campo.
El director de la feria de arte "Art 37", que acaba de concluir en Basel, Samuel Keller, señala: "El mercado del arte se encuentra en una situación magnífica. El sector nunca ha tenido tanta fuerza".
Y las razones para ello son muy diversas. Por una parte, la situación económica de muchos lugares progresa, de forma que hay bastante dinero. Por otra, con la globalización el mercado del arte está presente cada vez como más fuerza y por primera vez resulta realmente interesante a nivel global. Casas de subastas como Sotheby's o Christie's emplean todas las vías de comunicación para llamar la atención de los pequeños grupos de coleccionistas superricos sobre sus ofertas.
"No se vende un cuadro poniendo un anuncio en televisión", dijo hace poco el mánager de Sotheby's, Philip Hook, al "Financial Times". A los buenos clientes de todo el planeta se les envía regularmente correos electrónicos, cartas manuscritas y se les mima con invitaciones para visitas privadas para contemplar las obras.
A veces los cuadros incluso viajan. El retrato que Amadeo Modigliani (1884-1920) hizo de su última amante Jeanne Hébuterne fue enviado por Sotheby's a una persona en Estados Unidos, que quería ver la obra colgada en la pared. Se desconoce si fue este americano el que pagó 21,4 millones de euros por ella. Como ocurre en la mayoría de casos, los compradores prefieren permanecer en el anonimato.
A diferencia de otras épocas de prosperidad, los compradores ya no sólo son europeos, japoneses o estadounidenses. La nueva clientela con dinero viene de países como Rusia, China o India. Además, los coleccionistas ya no tienen demasiado interés en estar presentes durante la subasta. En Sotheby's, un centenar de compradores esta semana hicieron sus pujas por teléfono. La subasta, que duró dos horas, concluyó en una habitación semivacía y el último cuadro no se vendió.
LONDRES.-- El resultado de una sola tarde en la casa de subastas londinense Christie's es de 87 millones de libras, (unos 127 millones de euros). En su principal competidora Sotheby's, que se encuentra a unas pocas calles, la tarde anterior se reunieron 130 millones de euros con arte impresionista y moderno.
Y hace unos días el diario estadounidense "The New York Times", informaba que el empresario de productos cosméticos Ralph Lauder había pagado por unos 107 millones de euros por "Goldene Adele", de Gustav Klimt (1862-1918), el cuadro más caro del mundo.
Todo ello demuestra que el mercado internacional de arte prospera como no hacía desde fines de los años 80. Especialmente cotizados están los impresionistas y los clásicos de principios del siglo XX. Por el cuadro de Egon Schiele "Los girasoles marchitos" (1914), descubierto no hace mucho, se pagó en la tarde del martes en Christie's 17,2 millones de euros, el segundo precio más alto jamás pagado por una obra Schiele.
Pero también se registran cifras récord con obras de arte contemporáneo. os hablan de una nueva "fiebre del oro". El negocio con el arte ha tomado una velocidad que en algunos aspectos supera la evolución económica. Por ello a algunos les preocupa que el mercado se vuelva a recalentar. No obstante, de momento los optimistas parece que dominan el campo.
El director de la feria de arte "Art 37", que acaba de concluir en Basel, Samuel Keller, señala: "El mercado del arte se encuentra en una situación magnífica. El sector nunca ha tenido tanta fuerza".
Y las razones para ello son muy diversas. Por una parte, la situación económica de muchos lugares progresa, de forma que hay bastante dinero. Por otra, con la globalización el mercado del arte está presente cada vez como más fuerza y por primera vez resulta realmente interesante a nivel global. Casas de subastas como Sotheby's o Christie's emplean todas las vías de comunicación para llamar la atención de los pequeños grupos de coleccionistas superricos sobre sus ofertas.
"No se vende un cuadro poniendo un anuncio en televisión", dijo hace poco el mánager de Sotheby's, Philip Hook, al "Financial Times". A los buenos clientes de todo el planeta se les envía regularmente correos electrónicos, cartas manuscritas y se les mima con invitaciones para visitas privadas para contemplar las obras.
A veces los cuadros incluso viajan. El retrato que Amadeo Modigliani (1884-1920) hizo de su última amante Jeanne Hébuterne fue enviado por Sotheby's a una persona en Estados Unidos, que quería ver la obra colgada en la pared. Se desconoce si fue este americano el que pagó 21,4 millones de euros por ella. Como ocurre en la mayoría de casos, los compradores prefieren permanecer en el anonimato.
A diferencia de otras épocas de prosperidad, los compradores ya no sólo son europeos, japoneses o estadounidenses. La nueva clientela con dinero viene de países como Rusia, China o India. Además, los coleccionistas ya no tienen demasiado interés en estar presentes durante la subasta. En Sotheby's, un centenar de compradores esta semana hicieron sus pujas por teléfono. La subasta, que duró dos horas, concluyó en una habitación semivacía y el último cuadro no se vendió.
20 June 2006
CHIRAC INAUGURA MUSEO QUAI BRANLY

El presidente francés, Jacques Chirac, inauguró el martes un nuevo museo de proporciones gigantescas sobre arte tribal, siguiendo así los pasos de sus predecesores, que dejaron su huella en el horizonte parisino con edificios monumentales.
Chirac dijo que la colección del museo Quai Branly, formada por 300.000 obras de arte de África, América, Oceanía y Asia, invitaba a los visitantes a tener una "imagen diferente, más abierta, más respetuosa" de la cultura no europea.
"Era necesario imaginar un lugar original que diera justicia a la infinita diversidad de las culturas", dijo Chirac en la inauguración del museo modernista, construido en las proximidades de la torre Eiffel.
El complejo de cuatro edificios, que alberga un cuadro de flores vertical, un cine y un jardín más grande que dos campos de fútbol, representa un triunfo personal para Chirac, que promovió el proyecto tras llegar al poder en 1995.
Con el museo, que ha costado 230 millones de euros, Chirac sigue los pasos de François Mitterrand, que fue apodado el faraón francés gracias a sus monumentales proyectos, como las pirámides del Louvre o el teatro de la ópera de la Bastilla.
El ex presidente Georges Pompidou también dejó su marca en el horizonte parisino con su decisión de construir un gran edificio de arte moderno en el corazón de París que lleve su nombre.
Chirac dijo, en presencia del secretario general de la ONU, Kofi Annan, que el museo era un "mensaje de paz, tolerancia y respeto hacia otros".
Pagan US$ 135 millones por un Klimt
NUEVA YORK (AFP). El magnate estadounidense de los cosméticos Ronald Lauder pagó un precio que marca un récord mundial para una obra de arte, al adquirir el célebre retrato de Adele Bloch-Bauer realizado por Gustav Klimt, que data de 1907, indicaron el lunes varias fuentes.
Según el New York Times, Lauder pagó 135 millones de dólares por el retrato de la esposa de un industrial judío del azúcar, cuya custodia fue por décadas objeto de una batalla legal tras haber sido robado por los nazis.
Steven Thomas, abogado de María Altmann, sobrina de Bloch-Bauer, no dio el precio, argumentando un acuerdo de confidencialidad. Pero dijo al Times que fue "el precio más caro jamás pagado por una pintura".
La casa de subastas Christie’s confirmó el lunes haber actuado como intermediario en esta venta privada, sin dar más detalles por ahora.
Los precios de los cuadros en ventas privadas no suelen divulgarse.
El precio más elevado que se había pagado antes por una pintura era de 104,1 millones de dólares por una obra de Pablo Picasso de 1905, "Muchacho con una pipa", en una subasta de Sotheby’s en el 2004.
Lauder adquirió la obra de Klimt para la galería que abrió en Nueva York hace cinco años, la Neue Galerie, centrada en las artes decorativas alemanas y austríacas.
"Esta es una adquisición única en la vida y un momento definitivo para la Neue Galerie", dijo Lauder en un comunicado.
Renee Price, directora de la Neue Galerie en Nueva York, dijo: "La pintura es tan importante para la Neue Galerie como la Mona Lisa lo es para el Louvre", en alusión a La Gioconda de Leonardo da Vinci.
El retrato, titulado "Adele Bloch-Bauer 1", una obra maestra del líder austríaco del art nouveau, será exhibido del 13 de julio al 18 de setiembre en la Neue Galerie con otros cuatro cuadros de la colección de Ferdinand y Adele Bloch-Bauer. Luego de esta muestra el retrato integrará la exposición permanente de la galería.
Según el New York Times, Lauder pagó 135 millones de dólares por el retrato de la esposa de un industrial judío del azúcar, cuya custodia fue por décadas objeto de una batalla legal tras haber sido robado por los nazis.
Steven Thomas, abogado de María Altmann, sobrina de Bloch-Bauer, no dio el precio, argumentando un acuerdo de confidencialidad. Pero dijo al Times que fue "el precio más caro jamás pagado por una pintura".
La casa de subastas Christie’s confirmó el lunes haber actuado como intermediario en esta venta privada, sin dar más detalles por ahora.
Los precios de los cuadros en ventas privadas no suelen divulgarse.
El precio más elevado que se había pagado antes por una pintura era de 104,1 millones de dólares por una obra de Pablo Picasso de 1905, "Muchacho con una pipa", en una subasta de Sotheby’s en el 2004.
Lauder adquirió la obra de Klimt para la galería que abrió en Nueva York hace cinco años, la Neue Galerie, centrada en las artes decorativas alemanas y austríacas.
"Esta es una adquisición única en la vida y un momento definitivo para la Neue Galerie", dijo Lauder en un comunicado.
Renee Price, directora de la Neue Galerie en Nueva York, dijo: "La pintura es tan importante para la Neue Galerie como la Mona Lisa lo es para el Louvre", en alusión a La Gioconda de Leonardo da Vinci.
El retrato, titulado "Adele Bloch-Bauer 1", una obra maestra del líder austríaco del art nouveau, será exhibido del 13 de julio al 18 de setiembre en la Neue Galerie con otros cuatro cuadros de la colección de Ferdinand y Adele Bloch-Bauer. Luego de esta muestra el retrato integrará la exposición permanente de la galería.
18 June 2006
Art Basel 2006 se cierra en Suiza con cifras de vértigo
Concluye hoy la 37 edición de la feria de arte de Basilea, o Art Basel 2006. Unánimemente considerada como la reunión cumbre anual del mundo del arte contemporáneo, la cita suiza se salda con resultados positivos y cifras de vértigo en un mercado netamente en alza. Más de 57.000 visitantes en cinco días, 300 galerías, 2.000 artistas en exhibición y 1.800 periodistas acreditados dan una idea del interés que el evento ha despertado, un año más, entre los aficionados a la creación de hoy. Un auténtico vendaval de creatividad que hace, literalmente, imposible seguir todas las actividades, conferencias, exposiciones y fiestas diversas que Basilea propone.
Peter Vetsch, responsable de comunicaciones de la feria, comentó estos resultados destacando varios puntos de interés. Según Vetsch, "este año las piezas expuestas en Art Unlimited, inmenso espacio que acoge 74 propuestas de los más destacados creadores contemporáneos que no encuentran cabida en el contexto de las galerías convencionales, han sido especialmente fuertes". Igualmente destacable es la iniciativa de Art Conversations, que ha intentado sentar en un panel público de discusión a artistas, expertos y galeristas de Israel, Egipto, Líbano y otros países de Oriente Próximo "en un intento de lograr una cierta comprensión mutua entre los creadores de esta turbulenta región del mundo". Según Samuel Keller, director del encuentro suizo, esta reunión tuvo por objetivo "ayudarnos a conocer mejor la creación de esta zona y permitirnos eliminar prejuicios".
India y Turquía
Otra de las novedades ha sido la inclusión, por vez primera, de galerías de India y Turquía, países que se suman así al exigente mercado del arte contemporáneo. En efecto, no ha sido difícil en estos días detectar en los pasillos y cafeterías de Art Basel a numerosos galeristas y coleccionistas llegados del subcontinente asiático. Según Peter Vetsch, "los indios son gente muy interesada en la creación contemporánea y buenos conocedores que, seguramente, volverán a la cita en Basilea en los próximos años".
Peter Nagy, director de la galería de Nueva Delhi Nature Morte, destacó "el enorme interés que existe en Occidente en el arte contemporáneo indio". Un amor que, a su juicio, es mutuo y provoca que haya cada vez más indios desarrollando colecciones de gran peso. Nagy comentó que "los coleccionistas indios son gente muy cosmopolita e internacional que vive entre Londres, París o Nueva York y Delhi o Bombay". El galerista indio-americano destacó la obra de Subodh Gupta, "el primer artista indio de peso mundial que vive y trabaja en India, a diferencia de otros artistas reconocidos, de origen indio, pero que viven en Londres o en Manhattan".
Peter Vetsch, responsable de comunicaciones de la feria, comentó estos resultados destacando varios puntos de interés. Según Vetsch, "este año las piezas expuestas en Art Unlimited, inmenso espacio que acoge 74 propuestas de los más destacados creadores contemporáneos que no encuentran cabida en el contexto de las galerías convencionales, han sido especialmente fuertes". Igualmente destacable es la iniciativa de Art Conversations, que ha intentado sentar en un panel público de discusión a artistas, expertos y galeristas de Israel, Egipto, Líbano y otros países de Oriente Próximo "en un intento de lograr una cierta comprensión mutua entre los creadores de esta turbulenta región del mundo". Según Samuel Keller, director del encuentro suizo, esta reunión tuvo por objetivo "ayudarnos a conocer mejor la creación de esta zona y permitirnos eliminar prejuicios".
India y Turquía
Otra de las novedades ha sido la inclusión, por vez primera, de galerías de India y Turquía, países que se suman así al exigente mercado del arte contemporáneo. En efecto, no ha sido difícil en estos días detectar en los pasillos y cafeterías de Art Basel a numerosos galeristas y coleccionistas llegados del subcontinente asiático. Según Peter Vetsch, "los indios son gente muy interesada en la creación contemporánea y buenos conocedores que, seguramente, volverán a la cita en Basilea en los próximos años".
Peter Nagy, director de la galería de Nueva Delhi Nature Morte, destacó "el enorme interés que existe en Occidente en el arte contemporáneo indio". Un amor que, a su juicio, es mutuo y provoca que haya cada vez más indios desarrollando colecciones de gran peso. Nagy comentó que "los coleccionistas indios son gente muy cosmopolita e internacional que vive entre Londres, París o Nueva York y Delhi o Bombay". El galerista indio-americano destacó la obra de Subodh Gupta, "el primer artista indio de peso mundial que vive y trabaja en India, a diferencia de otros artistas reconocidos, de origen indio, pero que viven en Londres o en Manhattan".
15 June 2006
SAMUEL KELLER ACABA DE SER DESIGNADO COMO DIRECTOR DE LA BEYELER FOUNDATION.

Qué buen retiro se ha buscado Samuel Keller... El actual director de la feria de Basilea, abría a un público ansioso su 37 edición, acaba de ser designado como futuro director de la prestigiosa Beyeler Foundation. En la primavera de 2008 tomará las riendas de una de las mejores colecciones de arte contemporáneo de Europa. Keller dejará, como es lógico, el puesto de responsable de la feria suiza, aunque no cortará del todo con ella: será presidente de Art Kunstmesse AG, la compañía dueña de Art Basel. Su gestión en la feria mejor valorada del mundo ha tenido su recompensa. Por allí andan hoy por cierto, a pie de obra, todos los popes del arte.
NOTICIAS DE BASEL
LINDA SANDLER / Bloomberg
La feria de arte Art Basel abrió ayer sus puertas al público tras una serie de visitas privadas el martes, cuando los coleccionistas acudieron en estampida a los expositores de PaceWildenstein, Barbara Gladstone y Galerie Thaddeus Ropac, que exhibían obras de Pablo Picasso, Richard Prince y Georg Baselitz.
Más de 100 aviones privados fueron contratados para la feria, dijo Mark Booth, responsable ejecutivo de la división europea de NetJets Inc., operador de flotas propiedad de Berkshire, de Warren Buffett Inc. Unas 55,000 personas gastarán sobre $300 millones hasta el 18 de junio, según Sam Keller, director de la feria. ''Estos días, los ricos vuelan con EasyJet y NetJets'', dijo Booth.
Las ferias de arte se están beneficiando de los nuevos ricos coleccionistas que decoran sus casas o hacen inversiones especulativas. Las ventas en Art Basel indican que los compradores no hacen caso a las perspectivas de tipos de interés o distracciones como la Copa del Mundo de fútbol.
Una salita dentro de la sala de coleccionistas en la que podían verse los partidos de fútbol solo tenía seis personas ayer tarde.
PaceWildenstein, de Nueva York, había vendido dos Picassos, de cuatro, ayer por la tarde y tenía uno en reserva, declaró el operador Marc Glimcher. El mayor Picasso, valorado en $8.5 millones, no se había vendido todavía. Una pintura de Willem de Kooning se vendió a uno de los dos únicos interesados.
Cuatro coleccionistas y una institución hacían cola para comprar una escultura de Donald Judd de 1973, dijo Glimcher.
El coleccionista de Miami Marvin Friedman dijo que había estado buscando obras de maestros del siglo XX y podría haber encontrado una que le gustaba, pero que no quiso especificar cuál. La colección de Friedman abarca desde Roy Lichtenstein a James Rosenquist. La bolsa no ha ido tan mal como para afectar el mercado de arte, dijo.
La feria de arte Art Basel abrió ayer sus puertas al público tras una serie de visitas privadas el martes, cuando los coleccionistas acudieron en estampida a los expositores de PaceWildenstein, Barbara Gladstone y Galerie Thaddeus Ropac, que exhibían obras de Pablo Picasso, Richard Prince y Georg Baselitz.
Más de 100 aviones privados fueron contratados para la feria, dijo Mark Booth, responsable ejecutivo de la división europea de NetJets Inc., operador de flotas propiedad de Berkshire, de Warren Buffett Inc. Unas 55,000 personas gastarán sobre $300 millones hasta el 18 de junio, según Sam Keller, director de la feria. ''Estos días, los ricos vuelan con EasyJet y NetJets'', dijo Booth.
Las ferias de arte se están beneficiando de los nuevos ricos coleccionistas que decoran sus casas o hacen inversiones especulativas. Las ventas en Art Basel indican que los compradores no hacen caso a las perspectivas de tipos de interés o distracciones como la Copa del Mundo de fútbol.
Una salita dentro de la sala de coleccionistas en la que podían verse los partidos de fútbol solo tenía seis personas ayer tarde.
PaceWildenstein, de Nueva York, había vendido dos Picassos, de cuatro, ayer por la tarde y tenía uno en reserva, declaró el operador Marc Glimcher. El mayor Picasso, valorado en $8.5 millones, no se había vendido todavía. Una pintura de Willem de Kooning se vendió a uno de los dos únicos interesados.
Cuatro coleccionistas y una institución hacían cola para comprar una escultura de Donald Judd de 1973, dijo Glimcher.
El coleccionista de Miami Marvin Friedman dijo que había estado buscando obras de maestros del siglo XX y podría haber encontrado una que le gustaba, pero que no quiso especificar cuál. La colección de Friedman abarca desde Roy Lichtenstein a James Rosenquist. La bolsa no ha ido tan mal como para afectar el mercado de arte, dijo.
14 June 2006
Basel Fair to Offer Artworks by Warhol, Ruscha, Kippenberger
Basel Fair to Offer Artworks by Warhol, Ruscha, Kippenberger
June 13 -- Basel, Switzerland, will become the world's No. 1 art market this week. Some 270 galleries will pitch works by Andy Warhol, Ed Ruscha, Richard Prince and Martin Kippenberger to about 50,000 visitors at Art Basel.
Sales at past fairs have been estimated at as much as $300 million, several times more than any rival, says Samuel Keller, director of 36-year-old Art Basel. For collectors, it's the next shopping stop after New York's contemporary auctions in May, which also racked up sales of about $300 million in a week.
Because of its size, Art Basel, which runs June 15-20, may provide a clue to whether prices can continue to rise after trebling since 1996.
``In the speculative secondary market, prices may not be sustainable,'' says Craig Robins, a Miami real-estate developer and collector who's coming to the fair. ``I've been going there every year for five years or more, and I always find incredible things.''
While works by Warhol, Ruscha and other established artists fetched record prices in New York, pieces by newer names such as Maurizio Cattelan and Marlene Dumas didn't sell or sold for less than expected. Still, the contemporary market is so strong that the weak U.S. dollar won't keep buyers away from Basel, says Marc Payot, a partner at Hauser & Wirth, a Zurich-based gallery.
Art Basel and its sister fair, Art Basel Miami Beach, are the two largest, says Gerard Goodrow, Art Cologne's director. He ranks Cologne's fair third, followed by London's Frieze Art Fair and New York's Armory Show, which each took in less than $50 million at their last sessions.
Giant Intestine
The city at the bend of the Rhine river bordering France and Germany has 190,000 inhabitants. Its population will swell by almost one-quarter with visitors to the fair, as 5,000 artworks arrive from galleries in 28 countries. Basel also will be transformed by 10 art projects in public places.
Hauser & Wirth artist Allan Kaprow is conscripting students to build geometric sculptures out of ice blocks that will melt fast or slowly, depending on the weather. Dutch art group Atelier van Lieshout has created ``Bar Rectum,'' where visitors can have a drink inside a giant plastic intestine.
Names on collectors' shopping lists include classic contemporaries, such as Andy Warhol; artists in mid-career who did well at the New York auctions, including Prince and Kippenberger, and younger ones who have waiting lists for new works, such as Kai Althoff and Neo Rauch, say collectors and dealers.
It's hard to see who the promising new artists are because a rush of money into the market has pushed up prices for everyone in recent years, says Miami collector Marty Margulies. ``I do not have a shopping list,'' he says. ``When I see a work at the fair in a booth, that is when I decide.''
Temptation
Artists with new shows, such as Richard Serra, whose massive sculpture ``The Matter of Time,'' has just gone on display at the Guggenheim Museum in Bilbao, Spain, or those representing their countries at the Venice Biennale that opened June 11, including Ruscha and Gilbert & George, may also be in demand.
``Dealers tend to bring artists who are getting attention,'' says Robert Shimshak, a California radiologist and art collector. ``They're easier to sell.'' Shimshak is skipping Art Basel this year, after using up his art budget. ``If I go, I'll be tempted to buy something.''
New Yorker Larry Gagosian's Gagosian Gallery will bring works by Kippenberger, Ruscha and Prince to Art Basel, plus older pieces by Damien Hirst, whose solo show of paintings at Gagosian closed last month. Galerie Eigen + Art of Leipzig and Berlin, which sold out within hours of the Miami fair's opening in December, will show two 1993 works by Rauch, known for his nightmarish paintings, plus a large work by Tim Eitel, who'll have a solo show in December at the Saint Louis Art Museum.
Anton Kern Gallery of New York, which represents Althoff, says none of his works were available for Art Basel.
Mixed Media
Art Basel's catalog lists 12 galleries that will offer Ruscha, including Robert Mnuchin's C&M Arts of New York. Kippenberger, who features currently in a show at collector Charles Saatchi's London gallery, shows up 10 times.
Works by Gilbert & George, who are representing the U.K. in Venice, will be available at five galleries, including Jay Jopling's White Cube of London and Galerie Thaddaeus Ropac of Salzburg and Paris.
Ropac has Gilbert & George's ``Seventeen Street,'' a mixed- media work, for 120,000 euros ($146,448). White Cube has ``Ten,'' a nine-panel piece decorated with quirky classified advertisements.
Some hot names may be already reserved. Art Basel sells 2,500 catalogs in advance, says Keller. ``People contact the galleries, and try to buy in advance,'' he says.
A couple of years ago, some collectors got hold of passes belonging to workers at the fair, and slipped in before the opening to try and buy art that was in demand, Keller says, adding that he's put a stop to that.
Works by Picasso, the granddaddy of earlier 20th-century art, will be offered by 29 galleries, including Acquavella of New York and Helly Nahmad of London. Richard Gray Gallery of Chicago and New York will offer a 1956 Picasso, ``Buste de Femme,'' for $2.8 million.
De Kooning Work
Gray will have oil paintings by two other artists who did well at the New York auctions: Willem de Kooning's ``Woman (Green)'' from the 1950s and Roy Lichtenstein's ``Head with Monocle,'' from 1980.
Keller says that in diversifying Art Basel he's added modern- art dealers and vintage-photography dealers as well as young galleries.
Eighteen new galleries at the fair range from 1301PE of Los Angeles and Kurimanzutto of Mexico to Moscow's XL Gallery and Helsinki's Galerie Anhava, said Peter Vetsch, a fair spokesman.
Collector Robins aims to add works by U.S. artists he already owns, such as John Baldessari and Richard Tuttle. ``Some artists I'm collecting in depth,'' he says. What about hot artists like Chris Ofili, Elizabeth Peyton and Wilhelm Sasnal?
``Lots of them have become expensive,'' he says. `But if I'm offered important examples of their work I would continue to collect them.''
Offerings, Prices
His advice to collectors: Look for new works that galleries are showing for the first time. Be picky about older works that they may have bought at top prices at recent auctions.
The auction world will be in Basel, too. ``You have to go in order to see what is being offered and at what price,'' says Olivier Camu, international director of impressionist and modern art at Christie's International in London ``It is also interesting to see what sells and what doesn't.'' In the art world, he says, ``Information is of the essence.''
Dealers pay 20,000 euros ($24,390) to 50,000 euros for a booth at the fair, which Keller says is higher than other European fairs though lower than at U.S. fairs, including Art Basel Miami.
Basel doesn't have beaches or internationally famous chefs, yet it attracts passionate collectors and museum professionals, says Paul Gray of the Richard Gray Gallery. ``This usually translates into business for us and makes the relatively expensive venture well worthwhile.''
June 13 -- Basel, Switzerland, will become the world's No. 1 art market this week. Some 270 galleries will pitch works by Andy Warhol, Ed Ruscha, Richard Prince and Martin Kippenberger to about 50,000 visitors at Art Basel.
Sales at past fairs have been estimated at as much as $300 million, several times more than any rival, says Samuel Keller, director of 36-year-old Art Basel. For collectors, it's the next shopping stop after New York's contemporary auctions in May, which also racked up sales of about $300 million in a week.
Because of its size, Art Basel, which runs June 15-20, may provide a clue to whether prices can continue to rise after trebling since 1996.
``In the speculative secondary market, prices may not be sustainable,'' says Craig Robins, a Miami real-estate developer and collector who's coming to the fair. ``I've been going there every year for five years or more, and I always find incredible things.''
While works by Warhol, Ruscha and other established artists fetched record prices in New York, pieces by newer names such as Maurizio Cattelan and Marlene Dumas didn't sell or sold for less than expected. Still, the contemporary market is so strong that the weak U.S. dollar won't keep buyers away from Basel, says Marc Payot, a partner at Hauser & Wirth, a Zurich-based gallery.
Art Basel and its sister fair, Art Basel Miami Beach, are the two largest, says Gerard Goodrow, Art Cologne's director. He ranks Cologne's fair third, followed by London's Frieze Art Fair and New York's Armory Show, which each took in less than $50 million at their last sessions.
Giant Intestine
The city at the bend of the Rhine river bordering France and Germany has 190,000 inhabitants. Its population will swell by almost one-quarter with visitors to the fair, as 5,000 artworks arrive from galleries in 28 countries. Basel also will be transformed by 10 art projects in public places.
Hauser & Wirth artist Allan Kaprow is conscripting students to build geometric sculptures out of ice blocks that will melt fast or slowly, depending on the weather. Dutch art group Atelier van Lieshout has created ``Bar Rectum,'' where visitors can have a drink inside a giant plastic intestine.
Names on collectors' shopping lists include classic contemporaries, such as Andy Warhol; artists in mid-career who did well at the New York auctions, including Prince and Kippenberger, and younger ones who have waiting lists for new works, such as Kai Althoff and Neo Rauch, say collectors and dealers.
It's hard to see who the promising new artists are because a rush of money into the market has pushed up prices for everyone in recent years, says Miami collector Marty Margulies. ``I do not have a shopping list,'' he says. ``When I see a work at the fair in a booth, that is when I decide.''
Temptation
Artists with new shows, such as Richard Serra, whose massive sculpture ``The Matter of Time,'' has just gone on display at the Guggenheim Museum in Bilbao, Spain, or those representing their countries at the Venice Biennale that opened June 11, including Ruscha and Gilbert & George, may also be in demand.
``Dealers tend to bring artists who are getting attention,'' says Robert Shimshak, a California radiologist and art collector. ``They're easier to sell.'' Shimshak is skipping Art Basel this year, after using up his art budget. ``If I go, I'll be tempted to buy something.''
New Yorker Larry Gagosian's Gagosian Gallery will bring works by Kippenberger, Ruscha and Prince to Art Basel, plus older pieces by Damien Hirst, whose solo show of paintings at Gagosian closed last month. Galerie Eigen + Art of Leipzig and Berlin, which sold out within hours of the Miami fair's opening in December, will show two 1993 works by Rauch, known for his nightmarish paintings, plus a large work by Tim Eitel, who'll have a solo show in December at the Saint Louis Art Museum.
Anton Kern Gallery of New York, which represents Althoff, says none of his works were available for Art Basel.
Mixed Media
Art Basel's catalog lists 12 galleries that will offer Ruscha, including Robert Mnuchin's C&M Arts of New York. Kippenberger, who features currently in a show at collector Charles Saatchi's London gallery, shows up 10 times.
Works by Gilbert & George, who are representing the U.K. in Venice, will be available at five galleries, including Jay Jopling's White Cube of London and Galerie Thaddaeus Ropac of Salzburg and Paris.
Ropac has Gilbert & George's ``Seventeen Street,'' a mixed- media work, for 120,000 euros ($146,448). White Cube has ``Ten,'' a nine-panel piece decorated with quirky classified advertisements.
Some hot names may be already reserved. Art Basel sells 2,500 catalogs in advance, says Keller. ``People contact the galleries, and try to buy in advance,'' he says.
A couple of years ago, some collectors got hold of passes belonging to workers at the fair, and slipped in before the opening to try and buy art that was in demand, Keller says, adding that he's put a stop to that.
Works by Picasso, the granddaddy of earlier 20th-century art, will be offered by 29 galleries, including Acquavella of New York and Helly Nahmad of London. Richard Gray Gallery of Chicago and New York will offer a 1956 Picasso, ``Buste de Femme,'' for $2.8 million.
De Kooning Work
Gray will have oil paintings by two other artists who did well at the New York auctions: Willem de Kooning's ``Woman (Green)'' from the 1950s and Roy Lichtenstein's ``Head with Monocle,'' from 1980.
Keller says that in diversifying Art Basel he's added modern- art dealers and vintage-photography dealers as well as young galleries.
Eighteen new galleries at the fair range from 1301PE of Los Angeles and Kurimanzutto of Mexico to Moscow's XL Gallery and Helsinki's Galerie Anhava, said Peter Vetsch, a fair spokesman.
Collector Robins aims to add works by U.S. artists he already owns, such as John Baldessari and Richard Tuttle. ``Some artists I'm collecting in depth,'' he says. What about hot artists like Chris Ofili, Elizabeth Peyton and Wilhelm Sasnal?
``Lots of them have become expensive,'' he says. `But if I'm offered important examples of their work I would continue to collect them.''
Offerings, Prices
His advice to collectors: Look for new works that galleries are showing for the first time. Be picky about older works that they may have bought at top prices at recent auctions.
The auction world will be in Basel, too. ``You have to go in order to see what is being offered and at what price,'' says Olivier Camu, international director of impressionist and modern art at Christie's International in London ``It is also interesting to see what sells and what doesn't.'' In the art world, he says, ``Information is of the essence.''
Dealers pay 20,000 euros ($24,390) to 50,000 euros for a booth at the fair, which Keller says is higher than other European fairs though lower than at U.S. fairs, including Art Basel Miami.
Basel doesn't have beaches or internationally famous chefs, yet it attracts passionate collectors and museum professionals, says Paul Gray of the Richard Gray Gallery. ``This usually translates into business for us and makes the relatively expensive venture well worthwhile.''





