Los ricos están comprando más arte, pero se demoran en pagar la cuenta
Los clientes ricos de Sotheby's parecen estar retrasados en elpago de sus cuentas, lo que podría resultar en problemas para la casa de subastas y el mercado de arte.
Las cuentas por cobrar de Sotheby's se duplicaron con creces en 2007 a US$835 millones, según el informe anual de la casa de subastas de objetos de arte. Es el total más alto en la historia de Sotheby's, e indica posibles dificultades en un mundo en donde Warhol y Rothko se han convertido en grandiosas marcas de lujo y los nuevos ricos pagan precios récord por tener "poder en la pared".
En el cuarto trimestre, las cuentas por cobrar de Sotheby's aumentaron más de US$520 millones, tras la tormenta registrada en los mercados fi nancieros en el tercer trimestre. La cantidad de cuentas por cobrar no incluye los US$6 millones en "cuentas dudosas", o dinero que Sotheby's contabilizó como ingresos que probablemente no recibirá.
El año pasado, Sotheby's también prometió a más vendedoresque garantizaría un pago mínimo por sus obras de arte, independientemente de lo que alcanzara en las subastas, apostando efectivamente a que los precios del arte continuarían subiendo en una economía débil. Sotheby's emitió US$902 millones en garantías el año pasado, el doble del total de garantías en 2006 y muy por encima de los US$131 millones de 2005, según su informe anual. Los comerciantes de arte informan que Sotheby's volvió a comprometerse con garantías a los compradores para sus subastas de mayo.
Estos problemas llegan en un momento crítico para el mercado de arte. Los precios se han disparado en los últimos años, a medida que una ola de ricos coleccionistas, muchos de ellos en Wall Street y el sector de bienes raíces, acudieron al mercado para cubrir las paredes de sus mansiones y diversifi car sus portafolios de inversión. Las temporadas de subastas en mayo y septiembre en Nueva York de Sotheby's y su rival Christie's International PLC se han convertido en competencias de consumo ostentoso, repletas de celebridades, gestores de fondos de cobertura y enviados misteriosos de multimillonarios de Rusia y China. Una entrada a la subasta que celebrará Sotheby's en mayopasó a ser una de las más codiciadas en Nueva York desde que la compañía redujo la cantidad de invitados el año pasado.
El precio del arte en todo el mundo ascendió un 18% en 2007, según Artprice.com, y Sotheby's ha sido una de las grandes benefi ciadas.
La compañía obtuvo en sus subastas ingresos récord de US$833 millones el año pasado, un alza de 32% en comparación con 2006.
Bill Sheridan, director fi nanciero de Sotheby's, dice que la deuda activa de sus clientes y las garantías que da a los vendedores no representan un problema.
El ejecutivo señala que la deuda activa ha subido porque hubo un aumento en las ventas. Las ventas consolidadas de la compañía, las que incluyen las subastas, ventas a clientes privados y comerciantes de arte, subieron 51% en 2007, mientras que las ventas en subastas registraron un alza de 44%.
Los comerciantes de arte también dicen que el mercado permanece bastante fuerte y no ven ningún indicio de que los coleccionistas estén demorándose en el pago de sus cuentas. Sotheby's dice que las ventas en subastas subieron un 3% en el primer trimestre.
Sin embargo, algunos permanecen cautos. "Parece haber un sentimiento de que el mercado ciertamente se verá afectado por los acontecimientos en el mundo real, pero por ahora todos están actuando como si no fuera así", señala Andrew Fabricant, director de Richard Gray Gallery en Nueva York. "Algo va a suceder,pero aún no ha sucedido".
26 April 2008
16 March 2008
Girona exhibe el arte tierno y comprometido de Fernand Léger

Una muestra en la Fontana d'Or reúne 15 piezas del pintor y escultor cubista
Hay exposiciones con títulos herméticos, que son como fiestas a las que hay que acudir con invitación. Otras ofrecen sobrenombres grandilocuentes, solo aptos para iniciados o cómplices de la conspiración. Pero a veces hay algunas que, menos pretenciosas, tienen la virtud de resumir en pocas palabras, y con obras escogidas, la esencia de un gran artista. Ese es el caso de la muestra Fernand Léger. El cubista afable, inaugurada ayer por la Fundació Caixa Girona en la Fontana d'Or, y que podrá visitarse hasta el 4 de mayo.Léger (1881-1955) es considerado un clásico de las vanguardias del siglo XX y uno de los renovadores del cubismo, con un estilo propio e innovador, fruto de sus convicciones artísticas y políticas. El pintor francés era lo que hoy llamaríamos un artista comprometido. Pero a diferencia de la mayoría de sus coetáneos, sus obras son joviales y frescas. Alto y fornido, sus amigos lo llamaban El Hércules alegre. Y su gran vitalidad llama aún más la atención cuando se conoce su biografía.El crítico de arte Antonio Niebla, comisario de la exposición, recordó ayer que Léger perdió a su padre cuando apenas tenía 2 años. "Su madre se volvió a casar, y su padrastro lo hizo trabajar como una mula. A los 17 años abandonó la granja familiar, y al poco tiempo a punto estuvo de morir por una tuberculosis. Intentó ingresar en la escuela de bellas artes de París, pero lo rechazaron. Después participó en la primera guerra mundial, donde cayó herido, y durante la segunda emigró a EEUU, aunque tuvo que pasar las mil y una para llegar hasta allí".SOCIALISTA REVOLUCIONARIODefensor del socialismo revolucionario, implacable con la desigualdades sociales, intentó sacar el arte de los museos para exhibirlo en la calle. Esta socialización artística le llevó a trabajar en grandes tapices, destinados a decorar edificios públicos, y a abrir su taller a cualquier colega o estudiante que quisiera conocerlo. Influido por Le Corbusier, integró elementos arquitectónicos en su obra y dio un especial énfasis al tratamiento de la monumentalidad.La exposición de Caixa Girona se compone de 15 piezas, algunas de ellas de gran formato (seis cerámicas policromadas, cinco tapices, dos relieves realizados en bronce y dos cuadros). Arcadi Calzada, presidente de la fundación, la definió de esta manera: "Es una muestra exquisita, a medida del espacio que ocupa y con el contenido preciso".
10 March 2008
GALILEO VATICANO
ROMA (AFP) - El astrónomo italiano Galileo, víctima de la Inquisición al proclamar que la Tierra giraba en torno al Sol, tendrá derecho en 2009 a una estatua en los jardines del Vaticano, informaron el sábado medios italianos.
Una estatua "de tamaño natural" en mármol será inaugurada en los jardines del Vaticano el año que viene, un homenaje que deseaban algunos miembros de la Academia pontificia de Ciencias, indicaron los medios.
Galileo Galilei (1564-1642), nacido en Pisa (centro de Italia) empezó a observar la Luna y las estrellas con un telescopio revolucionario, y sus descubrimientos le permitieron confirmar la rotación de la Tierra en torno al Sol, teoría que ya había sido avanzada por Copérnico.
Esas afirmaciones le supusieron la persecución de la Inquisición, que acabó obligándolo a renegar de sus tesis.
Hasta 1992 la Iglesia católica no reconoció que se había equivocado, bajo el papado de Juan Pablo II, tras trece años de investigaciones.
La ONU proclamó 2009 como el Año internacional de la Astronomía, para conmemorar la primera utilización de un telescopio por parte de Galileo.
Una estatua "de tamaño natural" en mármol será inaugurada en los jardines del Vaticano el año que viene, un homenaje que deseaban algunos miembros de la Academia pontificia de Ciencias, indicaron los medios.
Galileo Galilei (1564-1642), nacido en Pisa (centro de Italia) empezó a observar la Luna y las estrellas con un telescopio revolucionario, y sus descubrimientos le permitieron confirmar la rotación de la Tierra en torno al Sol, teoría que ya había sido avanzada por Copérnico.
Esas afirmaciones le supusieron la persecución de la Inquisición, que acabó obligándolo a renegar de sus tesis.
Hasta 1992 la Iglesia católica no reconoció que se había equivocado, bajo el papado de Juan Pablo II, tras trece años de investigaciones.
La ONU proclamó 2009 como el Año internacional de la Astronomía, para conmemorar la primera utilización de un telescopio por parte de Galileo.
08 February 2008
'Tríptico 1974-77', de Bacon, bate el récord europeo de cotización

Los analistas predecían que el fantasma de la recesión atenazaba tanto a los mercados financieros como al mundo del arte, pero el estreno de una intensa temporada de subastas en Londres ha confirmado esta semana que las inversiones en obras pictóricas se mantienen como un valor firme en el mercado. El Tríptico 1974-77, de Francis Bacon, acaba de batir un récord como la pintura de posguerra que atesora una mayor cotización en Europa: los 35,2 millones de euros que sentenció el martillo de la casa Christie's el pasado miércoles por la noche.
Aunque la espectacular venta no logra rebasar, aunque por muy poco la marca mundial que ostenta un cuadro del mismo autor, Estudio del papa Inocencio X (1962), vendido el pasado mayo en Nueva York por 35,45 millones de euros, sí demuestra que la crisis económica internacional no parece haber hecho mella en el mercado del arte. Así lo atestiguan las primeras subastas de arte impresionista, moderno y surrealista celebradas en la capital británica, que ya han reportado a la citada sala unos 141 millones de euros en tan sólo tres días.
Esa cifra ha sido incluso superada por la competencia de Sotheby's, que ha atesorado esta semana por las ventas de arte moderno e impresionista un montante de 194 millones de euros, el mejor resultado jamás logrado en Europa, gracias a destacadas operaciones, como el retrato La lectrice-Dora Maar, de Pablo Picasso, o La Loge, de Auguste Renoir, ambos superando los siete millones de euros.
Francis Bacon (Dublín, 1909- Madrid, 1992) se mostró convencido de que "cuando muera, mis obras no valdrán nada. Seré olvidado". El millar de marchantes y coleccionistas congregados en la puja de Londres por su obra, la última de los conocidos como "trípticos negros" pintados por el artista tras el suicidio de su compañero, George Dyer, contradice esa apreciación. Fue pintado entre mayo y junio de 1974.
Aunque la espectacular venta no logra rebasar, aunque por muy poco la marca mundial que ostenta un cuadro del mismo autor, Estudio del papa Inocencio X (1962), vendido el pasado mayo en Nueva York por 35,45 millones de euros, sí demuestra que la crisis económica internacional no parece haber hecho mella en el mercado del arte. Así lo atestiguan las primeras subastas de arte impresionista, moderno y surrealista celebradas en la capital británica, que ya han reportado a la citada sala unos 141 millones de euros en tan sólo tres días.
Esa cifra ha sido incluso superada por la competencia de Sotheby's, que ha atesorado esta semana por las ventas de arte moderno e impresionista un montante de 194 millones de euros, el mejor resultado jamás logrado en Europa, gracias a destacadas operaciones, como el retrato La lectrice-Dora Maar, de Pablo Picasso, o La Loge, de Auguste Renoir, ambos superando los siete millones de euros.
Francis Bacon (Dublín, 1909- Madrid, 1992) se mostró convencido de que "cuando muera, mis obras no valdrán nada. Seré olvidado". El millar de marchantes y coleccionistas congregados en la puja de Londres por su obra, la última de los conocidos como "trípticos negros" pintados por el artista tras el suicidio de su compañero, George Dyer, contradice esa apreciación. Fue pintado entre mayo y junio de 1974.
El nuevo arte chino llena Valencia con todo su cinismo y esplendor

Una muestra del IVAM descubre la vitalidad creadora del gigante asiático
China sigue siendo la gran desconocida en términos artísticos para los occidentales, que identifican el arte contemporáneo del país con los trabajos de la pintura figurativa que, basada en el compromiso político y cultural, tuvo su esplendor desde mediados de los ochenta hasta bien avanzada la década de los noventa. Pero algo cambió a partir de 2000, cuando el Estado chino reconoció la importancia del arte contemporáneo desde el punto de vista político y el poder de la cultura actual en la esfera internacional. La Bienal de Shanghai de aquel año fue reveladora en ese sentido. Por primera vez, una institución estatal como el Museo de Arte de esa ciudad mostraba como convencional lo que, hasta aquel momento, era considerado underground o subversivo. Ya no era pop político o realismo cínico, como años atrás, sino un tipo de arte que, bajo la bandera del humor y la ironía, apostaba por la sinceridad y la globalización.
El IVAM de Valencia dedica, desde ayer, una exposición a ese nuevo arte contemporáneo chino. Un total de 33 obras de 18 artistas en diversos soportes, que van desde el lienzo hasta las instalaciones a gran escala, componen una muestra que "cuestiona la visión tradicional de China y su arte", como señaló el director de exposiciones de la Tate Liverpool, Simon Groom, uno de los comisarios de la exposición.
Groom, junto a Karen Smith y el artista Xu Zhen, los otros dos comisarios de la muestra, ha elegido un nombre repleto de ironía para bautizar la muestra: The real thing. Lo auténtico, la prueba de que lo que se enseña en el museo valenciano es el verdadero reflejo de lo que se cuece en China en el mundo artístico. Pero The real thing también es el famoso eslogan de Coca-Cola que en España se tradujo como "la chispa de la vida", es decir, la constatación de que, para muchos, el arte chino funciona igual que una marca, "con sus complejidades legibles sólo en lo que quieren desvelar respecto a la mayor de todas las marcas, China", como escribe Groom en el catálogo editado por el IVAM. Y también alude, caústicamente, a la difícil relación entre China y Occidente, marcada por una mutua fascinación.
Piezas como la instalación en vídeo ¿De quién es la utopía?, de Cao Fei, que retrata a los trabajadores de la fábrica Osram que nacieron para ser agricultores y acabaron inmersos en la vorágine industrial, la animación de acción en vivo El caballero pegajoso, de Zhou Xiaohu, en la que el cuerpo del artista es el escenario de una historia dibujada a mano sobre el eterno tema de la atracción sexual, o el vídeo ¡Se nos cae el cielo!, de Wang Gongxin, demoledora metáfora de la inseguridad de la sociedad china actual ante los vertiginosos cambios, son excelentes ejemplos de una nueva concepción del hecho artístico que se crea en un país que acogerá este año los Juegos Olímpicos como prueba de su definitiva inclusión en el planeta global.
Estas tres obras sirven como botones de muestra para entender una generación cuyos artistas, con excepción de Ai Weiwei, de 51 años y faro de sus compañeros, tienen entre 30 y 45 años. Creadores que han abandonado la vertiente política para decantarse por un compromiso por la vida, a través de las nuevas tecnologías y el riesgo de la experimentación. Paneles de iluminación y vídeo, como los que utiliza Wang Wei, maquetas de cera y texto, creadas por Zhou Tiehai, o la performance como medio de expresión, puesta en escena por el grupo Yangjian, confirman la revolución técnica del nuevo arte chino.
La exposición The real thing, que permanecerá abierta hasta el 27 de abril, es una de las iniciativas que el IVAM proyecta con China y que se articulan en dos direcciones, pues, durante los Juegos Olímpicos, el museo llevará a Pekín dos muestras: Arte y deporte e Ingestum. Los fluidos, esta última de Bigas Luna.Bajo la bandera del humor y la ironía, se apuesta por la globalización
China sigue siendo la gran desconocida en términos artísticos para los occidentales, que identifican el arte contemporáneo del país con los trabajos de la pintura figurativa que, basada en el compromiso político y cultural, tuvo su esplendor desde mediados de los ochenta hasta bien avanzada la década de los noventa. Pero algo cambió a partir de 2000, cuando el Estado chino reconoció la importancia del arte contemporáneo desde el punto de vista político y el poder de la cultura actual en la esfera internacional. La Bienal de Shanghai de aquel año fue reveladora en ese sentido. Por primera vez, una institución estatal como el Museo de Arte de esa ciudad mostraba como convencional lo que, hasta aquel momento, era considerado underground o subversivo. Ya no era pop político o realismo cínico, como años atrás, sino un tipo de arte que, bajo la bandera del humor y la ironía, apostaba por la sinceridad y la globalización.
El IVAM de Valencia dedica, desde ayer, una exposición a ese nuevo arte contemporáneo chino. Un total de 33 obras de 18 artistas en diversos soportes, que van desde el lienzo hasta las instalaciones a gran escala, componen una muestra que "cuestiona la visión tradicional de China y su arte", como señaló el director de exposiciones de la Tate Liverpool, Simon Groom, uno de los comisarios de la exposición.
Groom, junto a Karen Smith y el artista Xu Zhen, los otros dos comisarios de la muestra, ha elegido un nombre repleto de ironía para bautizar la muestra: The real thing. Lo auténtico, la prueba de que lo que se enseña en el museo valenciano es el verdadero reflejo de lo que se cuece en China en el mundo artístico. Pero The real thing también es el famoso eslogan de Coca-Cola que en España se tradujo como "la chispa de la vida", es decir, la constatación de que, para muchos, el arte chino funciona igual que una marca, "con sus complejidades legibles sólo en lo que quieren desvelar respecto a la mayor de todas las marcas, China", como escribe Groom en el catálogo editado por el IVAM. Y también alude, caústicamente, a la difícil relación entre China y Occidente, marcada por una mutua fascinación.
Piezas como la instalación en vídeo ¿De quién es la utopía?, de Cao Fei, que retrata a los trabajadores de la fábrica Osram que nacieron para ser agricultores y acabaron inmersos en la vorágine industrial, la animación de acción en vivo El caballero pegajoso, de Zhou Xiaohu, en la que el cuerpo del artista es el escenario de una historia dibujada a mano sobre el eterno tema de la atracción sexual, o el vídeo ¡Se nos cae el cielo!, de Wang Gongxin, demoledora metáfora de la inseguridad de la sociedad china actual ante los vertiginosos cambios, son excelentes ejemplos de una nueva concepción del hecho artístico que se crea en un país que acogerá este año los Juegos Olímpicos como prueba de su definitiva inclusión en el planeta global.
Estas tres obras sirven como botones de muestra para entender una generación cuyos artistas, con excepción de Ai Weiwei, de 51 años y faro de sus compañeros, tienen entre 30 y 45 años. Creadores que han abandonado la vertiente política para decantarse por un compromiso por la vida, a través de las nuevas tecnologías y el riesgo de la experimentación. Paneles de iluminación y vídeo, como los que utiliza Wang Wei, maquetas de cera y texto, creadas por Zhou Tiehai, o la performance como medio de expresión, puesta en escena por el grupo Yangjian, confirman la revolución técnica del nuevo arte chino.
La exposición The real thing, que permanecerá abierta hasta el 27 de abril, es una de las iniciativas que el IVAM proyecta con China y que se articulan en dos direcciones, pues, durante los Juegos Olímpicos, el museo llevará a Pekín dos muestras: Arte y deporte e Ingestum. Los fluidos, esta última de Bigas Luna.Bajo la bandera del humor y la ironía, se apuesta por la globalización
Fundación ICO muestra relación entre ciencia y arte durante 150 años
La relación entre la ciencia y su habilidad para describir el mundo y su unión con el arte son los temas que plantea la exposición 'El mundo descrito', que permanecerá en la Fundación ICO (Instituto de Crédito Oficial) hasta el próximo 4 de mayo.La muestra reúne, por primera vez, fotografías y vídeos de los últimos 150 años de la historia para describir la realidad más cercana pero también aquella a la que el ojo humano no puede acceder por sí mismo, como el interior del cuerpo o el estudio del universo.Imágenes que han sido portadas de periódicos como la de Issabel Dinoire, la primera mujer que se sometió a un trasplante de cara o el ataque de las Torres Gemelas, se mezclan con otras que son el resultado de experimentos científicos como la radiografía pionera de la mano de la esposa de su inventor o microfotografías del físico Foucault.A lo largo de 7 capítulos: astronomía, imágenes médicas, registros diversos, documentación social, la tierra vista desde el cielo, naturaleza y cuerpo humano y demostraciones científicas, 'El mundo descrito' reclama el papel de la fotografía en el arte y sus conexiones con la ciencia y el conocimiento.La exposición ha sido inaugurada por Pablo Llorca, comisario del a exposición y María Jesús Saez, directora de la fundación ICO, quien se mostró satisfecha y destacó 'el enorme esfuerzo que ha supuesto reunir las imágenes de más de 60 'prestadores' como el Reina Sofía, la Biblioteca Nacional de Francia y España, Greenpeace o Mapfre.Para Llorca, una de las novedades de la muestra es que en ella coexisten imágenes antiguas, algunas del siglo XIX como fotos pioneras de hojas de 1839 o los primeros intentos de hacer fotos en color con documentos recientes.Como ejemplo, Llorca destacó las fotos recientes del rostro del cantante Michael Jackson, que son un resultado estético pero también pueden verse como el fruto de los avances científicos y su contribución a crear 'un nuevo tipo de rostro'.En la exposición no solo tienen cabida las imágenes de artistas conocidos porque, según Llorca, 'no hay que olvidar que muchas veces es la mirada anónima de un espectador lo que contribuye a crear las muestras más ricas visualmente y desde el punto de vista del conocimiento'.
07 February 2008
ART MADRID SE CONSOLIDA COMO LA SEGUNDA FERIA MÁS IMPORTANTE DE ARTE CONTEPORÁNEO EN ESPAÑA
Vicente García Cervera, Presidente de Arte y Asociados, empresa organizadora de ART MADRID y FIART VALÈNCIA; Alberto Cornejo, Administrador y socio de Arte y Asociados y Gema Lazcano, Directora de ART MADRID han presentado en el salón de actos del Museo Nacional Reina Sofía de Madrid, la 3ª edición de ART MADRID, que se celebrará del 12 al 17 de febrero de 2008, en el Palacio de Cristal de la Casa de Campo madrileña.
Asimismo, Vicente Gª Cervera presentó la que será la 1ª edición de FIART VALÈNCIA, Feria Internacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Valencia, aismismo organizada por Arte y Asociados. FIART VALÈNCIA se celebrará del 23 al 28 de septiembre de 2008, coincidiendo con la celebración de la Feria Habitat Valencia Forward.
Los responsables de la feria han afirmado que, tras el éxito de la pasada edición, que fue no sólo de público (23.000 visitantes), sino también económico (con más de 20 millones de euros en ventas), A Madrid 08 da un nuevo salto adelante al ampliar su espacio expositivo más de un 20%, llegando a los 4.500 metros cuadrados dedicados a exposición. Además, se ha recalcado que la feria apuesta por la consolidación y la calidad.
Con estas cifras, Art Madrid reafirma su identidad y se consolida, pues, como la segunda feria de arte contemporáneo de España, tanto por espacio dedicado a exposición, como por el número de galerías.
La feria acogerá un total de 80 galerías, de las cuales 59 son españolas y el resto, 21, proceden de otros doce países. De éstas últimas, hay 6 latinoamericanas, 4 proceden de Norteamérica, 10 son europeas y una, coreana. En este sentido, se ha recalcado que ninguna galería ha sido invitada, y que todas han debido pasar el filtro del comité de selección.
En su tercera edición, la Organización de la feria ha realizado una importante apuesta por la calidad, tratando de equilibrar el balance entre arte moderno, arte contemporáneo, arte emergente y nuevas tecnologías. La mera celebración por tercer año de una feria como Art Madrid da la razón a sus organizadores y demuestra, por otra parte, que existe un lugar donde el mercado del arte puede desarrollarse, un espacio para el encuentro entre galeristas y coleccionistas, .
Comprar obras de grandes maestros y jóvenes promesas
Así, los visitantes podrán contemplar -y adquirir- obras de más de 650 artistas del más alto nivel, como Robert Mapplethorpe, Andy Warhol, Miquel Barceló, Jaume Plensa, Sean Scully, Louise Bourgeois, Julio Le Parc, Richard Hamilton, Marina Abramovic, Tom Wesselmann, Joan Miró, Damien Hirst, Zhang Huan, Dalí, Picasso, Esteban Vicente, Alexander Calder, Jannis Kounellis, Pablo Palazuelo, Carmen Calvo, Julian Opie, José Maria Sicilia, Mel Ramos, Alberto Reguera, Pedro Lozano, RGF+DDT, Pep Bofill o Armando Mariño, entre otros muchos.
Con el deseo de asegurar el mejor nivel de las propuestas artísticas, el comité de selección de la feria ha primado el criterio de calidad sobre otros parámetros, lo que le ha llevado a mantener el número de galerías (80). Cabe señalar, en este sentido, que han solicitado participar en la feria un total de 157 galerías y que 25 acuden por primera vez a la feria, 14 de ellas españolas y 11 internacionales.
La firma automovilística Alfa Romeo se involucra por segundo año consecutivo en Art Madrid, en esta ocasión como Patrocinador Oficial, apoyando de esta manera el arte contemporáneo y comprometiéndose con la promoción de jóvenes artistas. Alfa Romeo ha escogido 48 obras de artistas de distintas galerías participantes, más “por su espíritu joven, que por su época”, creando con ellas un Circuito Alfa, para que el visitante pueda disfrutar de una selección de lo mejor de la feria. Además, en su Espacio by Alfa Romeo, se exponen las obras de otros seis jóvenes artistas emergentes.
Asimismo, Vicente Gª Cervera presentó la que será la 1ª edición de FIART VALÈNCIA, Feria Internacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Valencia, aismismo organizada por Arte y Asociados. FIART VALÈNCIA se celebrará del 23 al 28 de septiembre de 2008, coincidiendo con la celebración de la Feria Habitat Valencia Forward.
Los responsables de la feria han afirmado que, tras el éxito de la pasada edición, que fue no sólo de público (23.000 visitantes), sino también económico (con más de 20 millones de euros en ventas), A Madrid 08 da un nuevo salto adelante al ampliar su espacio expositivo más de un 20%, llegando a los 4.500 metros cuadrados dedicados a exposición. Además, se ha recalcado que la feria apuesta por la consolidación y la calidad.
Con estas cifras, Art Madrid reafirma su identidad y se consolida, pues, como la segunda feria de arte contemporáneo de España, tanto por espacio dedicado a exposición, como por el número de galerías.
La feria acogerá un total de 80 galerías, de las cuales 59 son españolas y el resto, 21, proceden de otros doce países. De éstas últimas, hay 6 latinoamericanas, 4 proceden de Norteamérica, 10 son europeas y una, coreana. En este sentido, se ha recalcado que ninguna galería ha sido invitada, y que todas han debido pasar el filtro del comité de selección.
En su tercera edición, la Organización de la feria ha realizado una importante apuesta por la calidad, tratando de equilibrar el balance entre arte moderno, arte contemporáneo, arte emergente y nuevas tecnologías. La mera celebración por tercer año de una feria como Art Madrid da la razón a sus organizadores y demuestra, por otra parte, que existe un lugar donde el mercado del arte puede desarrollarse, un espacio para el encuentro entre galeristas y coleccionistas, .
Comprar obras de grandes maestros y jóvenes promesas
Así, los visitantes podrán contemplar -y adquirir- obras de más de 650 artistas del más alto nivel, como Robert Mapplethorpe, Andy Warhol, Miquel Barceló, Jaume Plensa, Sean Scully, Louise Bourgeois, Julio Le Parc, Richard Hamilton, Marina Abramovic, Tom Wesselmann, Joan Miró, Damien Hirst, Zhang Huan, Dalí, Picasso, Esteban Vicente, Alexander Calder, Jannis Kounellis, Pablo Palazuelo, Carmen Calvo, Julian Opie, José Maria Sicilia, Mel Ramos, Alberto Reguera, Pedro Lozano, RGF+DDT, Pep Bofill o Armando Mariño, entre otros muchos.
Con el deseo de asegurar el mejor nivel de las propuestas artísticas, el comité de selección de la feria ha primado el criterio de calidad sobre otros parámetros, lo que le ha llevado a mantener el número de galerías (80). Cabe señalar, en este sentido, que han solicitado participar en la feria un total de 157 galerías y que 25 acuden por primera vez a la feria, 14 de ellas españolas y 11 internacionales.
La firma automovilística Alfa Romeo se involucra por segundo año consecutivo en Art Madrid, en esta ocasión como Patrocinador Oficial, apoyando de esta manera el arte contemporáneo y comprometiéndose con la promoción de jóvenes artistas. Alfa Romeo ha escogido 48 obras de artistas de distintas galerías participantes, más “por su espíritu joven, que por su época”, creando con ellas un Circuito Alfa, para que el visitante pueda disfrutar de una selección de lo mejor de la feria. Además, en su Espacio by Alfa Romeo, se exponen las obras de otros seis jóvenes artistas emergentes.
06 February 2008
Recauda subasta de arte expresionista en Sotheby's récord de 230.5 mdd
Cuadros de Franz Marc y Alexei von Jawlensky fueron vendidos al doble de su estimación, superando incluso a un lienzo de Picasso.
AFP
Londres. Dos cuadros de los pintores expresionistas Franz Marc y Alexei von Jawlensky protagonizaron este martes la subasta de arte impresionista, moderno y surrealista de Sotheby's en Londres que sumó 230.5 millones de dólares, la más lucrativa realizada nunca en Europa por dicha casa.
El cuadro de Marc, Caballos Pastando III -el único de esa serie en manos privadas- se vendió por 24.3 millones dólares, doblando las estimaciones y estableciendo una marca mundial en subasta para el pintor alemán.
Por su parte, la obra de Jawlensky Schokko con sombrero ancho rebosante se remató por 18.6 millones de dólares, también el doble de lo previsto y récord mundial para el pintor ruso-alemán.
El lienzo del español Pablo Picasso, Tête de femme (La Lectrice)", que es un retrato de su amante y musa Dora Maar leyendo, y que se creía que iba a protagonizar la venta, fue al final rematado por 14.6 millones de dólares, en la franja en la que había sido estimado (13-17 millones).
La víspera, la estrella de la velada en la casa rival, Christie's, fue también un retrato de Dora Maar, Femme au chapeau, pintado por Picasso en 1938, que se vendió por 11.2 millones de dólares (7.5 millones de euros) a un coleccionista europeo.
Un delicioso Renoir, La Loge (El Palco), que es una escena de una pareja en un palco de la ópera, se vendió por 14.6 millones de dólares, tras previsiones de entre 5 a 7 millones de dólares.
Sotheby's remató también obras de Giacometti, Klimt, Schiele, Kirchner, Grosz, Emil Nolde, Picabia Léger, y varios Magritte, entre otros.
Hay mucha expectativa por la venta de mañana miércoles en Christie's de un tríptico de Francis Bacon, que se prevé impondrá un récord mundial para el artista, en el remate de arte de la posguerra y contemporáneo de esa casa.
En cambio Sotheby's celebrará su venta de arte contemporáneo sólo hasta el 27 de febrero, cuando pondrá en el mercado otra obra de Bacon, Study of a nude with figure in a mirror (Estudio de desnudo con figura en un espejo).
AFP
Londres. Dos cuadros de los pintores expresionistas Franz Marc y Alexei von Jawlensky protagonizaron este martes la subasta de arte impresionista, moderno y surrealista de Sotheby's en Londres que sumó 230.5 millones de dólares, la más lucrativa realizada nunca en Europa por dicha casa.
El cuadro de Marc, Caballos Pastando III -el único de esa serie en manos privadas- se vendió por 24.3 millones dólares, doblando las estimaciones y estableciendo una marca mundial en subasta para el pintor alemán.
Por su parte, la obra de Jawlensky Schokko con sombrero ancho rebosante se remató por 18.6 millones de dólares, también el doble de lo previsto y récord mundial para el pintor ruso-alemán.
El lienzo del español Pablo Picasso, Tête de femme (La Lectrice)", que es un retrato de su amante y musa Dora Maar leyendo, y que se creía que iba a protagonizar la venta, fue al final rematado por 14.6 millones de dólares, en la franja en la que había sido estimado (13-17 millones).
La víspera, la estrella de la velada en la casa rival, Christie's, fue también un retrato de Dora Maar, Femme au chapeau, pintado por Picasso en 1938, que se vendió por 11.2 millones de dólares (7.5 millones de euros) a un coleccionista europeo.
Un delicioso Renoir, La Loge (El Palco), que es una escena de una pareja en un palco de la ópera, se vendió por 14.6 millones de dólares, tras previsiones de entre 5 a 7 millones de dólares.
Sotheby's remató también obras de Giacometti, Klimt, Schiele, Kirchner, Grosz, Emil Nolde, Picabia Léger, y varios Magritte, entre otros.
Hay mucha expectativa por la venta de mañana miércoles en Christie's de un tríptico de Francis Bacon, que se prevé impondrá un récord mundial para el artista, en el remate de arte de la posguerra y contemporáneo de esa casa.
En cambio Sotheby's celebrará su venta de arte contemporáneo sólo hasta el 27 de febrero, cuando pondrá en el mercado otra obra de Bacon, Study of a nude with figure in a mirror (Estudio de desnudo con figura en un espejo).
05 February 2008
Una subasta en Londres confirma la firmeza del mercado del arte
LONDRES (AFP) — Obras de arte por valor de 139,6 millones de euros cambiaron de manos la noche del lunes en una subasta en la casa Christie's de Londres que confirmó que el mercado del arte está firme, pese a la tempestad financiera que sacudió los mercados en enero.
El remate de obras impresionistas, modernas y surrealistas de Christie's fue "el segundo más lucrativo de la historia de las subastas de arte en Europa, superada por muy poco por una realizada en junio del año pasado", indicó a AFP uno de los directores de Christie's, Jusasi Pylkkanen.
La fortaleza del mercado se reflejó en que se vendieron diez pinturas por encima de 6 millones de dólares y se establecieron varios records mundiales, subrayó Olivier Camu, director del departamento de arte impresionista y moderno de Christie's, que se reparte con Sotheby's un 90% del mercado mundial del arte.
Christie's calcula que venderá esta semana en Londres arte por valor de 560 millones de dólares. Si esa previsión se cumple, esa cifra representaría un récord en Europa, justo en momentos en que los inversores han sido golpeados por temblores financieros provocados por la crisis de crédito.
La estrella de la velada en Christie's -la primera de las subastas londinenses, que concluyen el jueves- fue un cuadro de Picasso, 'Femme au chapeau' (1938), que se vendió por 7,5 millones de euros a un coleccionista europeo.
La gran sorpresa de la sesión en Christie's fue la venta de un cuadro del holandés Kees Van Dongen, 'L'Ouled Nail', un bello retrato de mujer, que se vendió por casi 7,5 de millones de euros, lo que constituye un record mundial para el artista.
Otro cuadro de Picasso, 'Homme assis au Fusil', fue adquirido por 7,4 millones de euros por un coleccionista europeo.
Este martes Sotheby's ofrece a su vez un espléndido Picasso, 'Tête de femme' -una pintura de Dora Maar leyendo-, que está estimado entre 13 y 17 millones de dólares.
Christie's, propiedad del magnate francés François Pinault, vendió un 76% de las 131 obras que puso a la venta esta noche, entre ellas 97 impresionistas y modernas y el resto de pinturas surrealistas, entre ellas una de Max Ernst, 'La conversion du feu', que se vendió en 2,3 millones de dólares imponiendo un record mundial para una pintura del artista.
La velada empezó con una colección de ocho pinturas y dibujos del expresionista austríaco Egon Schiele, entre ellos varios desnudos femeninos y un óleo, 'Mutter un Kind' ('Madre e hijo'), que se vendió por 3,8 millones de euros.
Una de las obras que provoca más expectativa en esta semana de subastas es 'Tríptico 1974-77' de Francis Bacon, que podría alcanzar más de 33,6 millones de euros, el miércoles en Christie's, lo que constituiría un récord mundial para el artista anglo-irlandés, que ejecutó la pintura tras el suicidio de su amante George Dyer en un hotel de París.
La obra, que fue exhibida por Christie's el lunes, proviene de un coleccionista privado europeo, indicó a AFP Pilar Ordovás, directora del departamento de arte de la postguerra y contemporáneo de Christie's.
Es el "tríptico más importante de Bacon que haya jamás salido en subasta", agregó la especialista.
El remate de obras impresionistas, modernas y surrealistas de Christie's fue "el segundo más lucrativo de la historia de las subastas de arte en Europa, superada por muy poco por una realizada en junio del año pasado", indicó a AFP uno de los directores de Christie's, Jusasi Pylkkanen.
La fortaleza del mercado se reflejó en que se vendieron diez pinturas por encima de 6 millones de dólares y se establecieron varios records mundiales, subrayó Olivier Camu, director del departamento de arte impresionista y moderno de Christie's, que se reparte con Sotheby's un 90% del mercado mundial del arte.
Christie's calcula que venderá esta semana en Londres arte por valor de 560 millones de dólares. Si esa previsión se cumple, esa cifra representaría un récord en Europa, justo en momentos en que los inversores han sido golpeados por temblores financieros provocados por la crisis de crédito.
La estrella de la velada en Christie's -la primera de las subastas londinenses, que concluyen el jueves- fue un cuadro de Picasso, 'Femme au chapeau' (1938), que se vendió por 7,5 millones de euros a un coleccionista europeo.
La gran sorpresa de la sesión en Christie's fue la venta de un cuadro del holandés Kees Van Dongen, 'L'Ouled Nail', un bello retrato de mujer, que se vendió por casi 7,5 de millones de euros, lo que constituye un record mundial para el artista.
Otro cuadro de Picasso, 'Homme assis au Fusil', fue adquirido por 7,4 millones de euros por un coleccionista europeo.
Este martes Sotheby's ofrece a su vez un espléndido Picasso, 'Tête de femme' -una pintura de Dora Maar leyendo-, que está estimado entre 13 y 17 millones de dólares.
Christie's, propiedad del magnate francés François Pinault, vendió un 76% de las 131 obras que puso a la venta esta noche, entre ellas 97 impresionistas y modernas y el resto de pinturas surrealistas, entre ellas una de Max Ernst, 'La conversion du feu', que se vendió en 2,3 millones de dólares imponiendo un record mundial para una pintura del artista.
La velada empezó con una colección de ocho pinturas y dibujos del expresionista austríaco Egon Schiele, entre ellos varios desnudos femeninos y un óleo, 'Mutter un Kind' ('Madre e hijo'), que se vendió por 3,8 millones de euros.
Una de las obras que provoca más expectativa en esta semana de subastas es 'Tríptico 1974-77' de Francis Bacon, que podría alcanzar más de 33,6 millones de euros, el miércoles en Christie's, lo que constituiría un récord mundial para el artista anglo-irlandés, que ejecutó la pintura tras el suicidio de su amante George Dyer en un hotel de París.
La obra, que fue exhibida por Christie's el lunes, proviene de un coleccionista privado europeo, indicó a AFP Pilar Ordovás, directora del departamento de arte de la postguerra y contemporáneo de Christie's.
Es el "tríptico más importante de Bacon que haya jamás salido en subasta", agregó la especialista.
LOS INVERSORES HAN LLEGADO A LONDRES PARA SEMANA DE SUBASTAS DE ARTE
Los inversores de todo el mundo han comenzado a llegar a Londres para una semana de grandes subastas en las que saldrán a la venta obras de pintores como Picasso, Bacon, Cézanne, Renoir, Magritte y otros maestros del arte impresionista y moderno.Según los expertos, lo que ocurra esta semana en Londres puede ser muy indicativo de la situación del mercado del arte después de la crisis crediticia provocada por las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos.Las casas de subastas parecen confiadas, sin embargo, ya que, argumentan, actualmente hay muchos más coleccionistas multimillonarios de países emergentes que podrían en parte compensar una hipotética menor demanda de los mercados tradicionales.Abre hoy el fuego Christie's con una subasta de que incluye obras, algunas realmente extraordinarias, de Picasso, Juan Gris, Soutine, Cézanne, Kirchner, Schiele, del que se venden ocho pinturas procedentes de Nueva York, Jawlensky, Nolde, Léger y otros.De Picasso en concreto se ofrecen al mejor postor, entre otras, las tituladas 'Danseuse espagnole', de 1901, un retrato al lápiz de su primera esposa, la bailarina rusa Olga Kholkhova, un paisaje de Cormeilles-en-parisis (1933), un retrato de su amante y musa Dora Maar, de 1938, titulado 'Femme au chapeau' y el cuadro titulado 'Homme assis au fusil', de 1969.También en Christie's salen esta tarde a subasta un grupo de obras surrealistas, entre ellos varios de Francis Picabia, de Magritte y de Joan Miró, entre ellos una 'gran composición con personajes', así como otros lienzos de Max Ernst, Oscar Domínguez y una escultura de Julio González.Mañana le toca su turno a Sotheby's, con una subasta también de arte impresionista y moderno que incluye también varios picassos como otro retrato de Dora Maar, de 1938, titulado 'La Lectrice', un grupo de bañistas, de 1920-21, así como un Pierrot y un bodegón titulado 'La Grappe de raisin', de Juan Gris.'La Lectrice' podría alcanzar en la subasta un precio que se calcula entre los 6,5 y los 8,5 millones de libras (8,7 y 11,5 millones de euros) frente a los 2,5 a 3,5 millones de libras (3,3 y 4,6 millones de euros) que podrían pagarse en Christie's por 'Femme au chapeau'.La subasta de Sotheby's incluye también obras de Renoir - entre ellas la titulada 'La Loge' (El Palco)-, Cézanne, Signac, Grosz, Klimt, Schiele, Kirchner, Nolde, Picabia, Franz Marc, Léger, Giacometti, Maillol, así como varios Magritte.El miércoles, Christie's vende el cuarto de una serie titulada 'trípticos negros' que pintó Francis Bacon a raíz de la muerte de su amante homosexual George Dyer, quien se suicidó en un lujoso hotel parisino en 1971 poco antes de la retrospectiva dedicada al pintor por el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.Ese mismo mes, el 27 de febrero, Sotheby's ofrece también al mejor postor la obra de Bacon 'Study of a nude with figure in a mirror' (Estudio de desnudo con figura en un espejo) que tiene un precio mínimo garantizado de 18 millones de libras -más de 24 millones de euros-, y podría alcanzar el récord de 25 millones (cerca de 34 millones de euros).Se trata de uno de los pocos desnudos femeninos que pintó el artista y representa a su amiga Henrietta Moraes tendida sobre una mesa redonda y observada por una misteriosa figura masculina, que aparece sentada a su lado con la cabeza cubierta por un sombrero y cuya imagen se refleja en un espejo.En la subasta del miércoles en Christie's se vende también una escultura - uno de su famosos balcones en hierro fundido- titulada 'El general Miaja buscando el río Guadiana', del fallecido escultor español Juan Muñoz, a quien la Tate Modern dedica estos días una gran retrospectiva.
Los 'picassos' de Picasso estrenan el Reina Sofía de Borja-Villel

MADRID.- Las obras de arte que el pintor malagueño siempre quiso para él, de las que nunca se desprendió en vida, estarán expuestas en el Reina Sofía del 6 de febrero al 5 de mayo. La mayor colección sobre Pablo Picasso jamás vista en España es "una oportunidad única para conocer una creación tan personal que al mismo tiempo sirve de biografía", según ha declarado Manuel Borja-Villel, director artístico del museo.
Borja-Villel dirige el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía desde la 30 de enero de 2007 y, por tanto, no ha tenido tiempo de participar en la ambiciosa retrospectiva de más de 400 obras entre pinturas, esculturas, cerámicas, dibujos y fotografías procedentes del Museo Nacional Picasso de París. La colección será inaugurada el martes por los Príncipes de Asturias y viajará posteriormente a Emiratos Arabes, Tokio, Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Rusia y Australia.
"Picasso es el 'no objeto del deseo'. Nos atrae, pero no sabemos por qué", explica Borja-Villel. Y añade didáctico: "Su obra no ilustra ningún movimiento. Su pintura no es ilustración, sino acción. No es respuesta, sino cuestión". El pintor malagueño se planteaba la realidad y se replanteaba el arte sin limitarse a reflejar el momento. "Ha sido un gran regalo de bienvenida", bromeó Villel. "Sin duda es el mejor modo de entrar a un museo".
La exposición
El Museo Reina Sofía, para dar cabida a tal cantidad de obras, ha habilitado tres salas dedicadas a exposiciones temporales además del ala completa donde se encuentra el 'Guernica', que, según el director artístico, es el "elemento clave" de que la exposición se haya llevado a cabo.
La comisaria de la muestra y directora del Museo Nacional Picasso, Anne Baldassari, ha remarcado la "dificultad" para adaptar la exposición a la "complejidad de la arquitectura del Reina Sofía", que calificó de "original" para ser suave. Esta originalidad obliga a confeccionar una exposición entre salas inconexas, pero de enorme coherencia en la distribución interior de las obras. Así, a pesar de que la distribución sigue un orden cronológico, no se ha conseguido evitar el caos que supone tener la sala 4 en la planta 0, las salas 1 y 2 en la primera planta, y la sala 3 en el segundo piso.
La primera de las salas abarca el periodo desde las primeras pinturas de Picasso hasta 1923, con obras representativas de su época azul como 'Autorretrato'. También incluye los primeros signos de la revolución cubista con piezas determinantes como los estudios para 'Las señoritas de Aviñón', y el paso al cubismo analítico representado por el gran díptico 'Hombre con mandolina'. Por último, 'La flauta de Pan' es el gran cuadro que culmina la serie del 'clasicismo' picassiano.
La sala 2 (ampliación de la sala 1) muestra la siguiente década, hasta 1934, de coqueteos del artista con el estilo surrealista. Desde 'El beso', 'Crucifixión' o 'El acróbata', hasta las esculturas de su serie 'Cabezas' y otras esculturas lineales hechas con hilo y placas de metal.
La sala del 'Guernica' expone las obras comprometidas con la España Republicana: los 'Retratos de Dora Maar' y 'La mujer que llora'. También grandes esculturas alegóricas como 'Cabeza de Toro' para denunciar la matanza de la Segunda Guerra Mundial.
Por último, una sala dedicada a sus pinturas de los años cincuenta en los que, según palabras de la comisaria, ofrece "una versión totalmente picassiana de la cultura pop". Comparte sala con el bestiario de esculturas como 'La cabra' y la relectura de la historia de la pintura que Picasso inicia en ese momento para llevar al límite la dinámica pictórica de los temas de Tiziano o Velázquez.
La polémica cesión
La novedad de la colección, explica Anne Baldassari, está en que es "inédita y hasta ahora imposible de realizar fuera de París", ya que el museo que dirige cuenta con fondos de cerca de 5.000 obras del artista malagueño de los que no se volverá a desprender hasta dentro de décadas.
Ante las críticas del pago de 3,5 millones de euros por parte del Gobierno español para la cesión de la colección, Anne Baldassari, molesta, ha explicado que este precio es "un regalo para un museo como el Reina Sofía, que cuenta con un fondo de 2.000 millones de euros en capital de obras de arte". Además, la comisaria añadió que el museo que ella dirige siempre ha defendido la "españolidad" de Picasso y por eso han colaborado frecuentemente con museos españoles durante sus 22 años de existencia. Sin embargo, en el programa inicial no estaba previsto que su colección visitara España hasta que se acordó el precio de la cesión temporal para costear la remodelación del museo francés. De todas formas, la directora del Museo Nacional Picasso del París agradeció la "generosidad del Ministerio de Cultura" que permitirá modernizar del museo francés.
Villel también ha agradecido a los gobiernos de España y Francia su participación en los inicios del acuerdo. La exposición cuajó en un momento de crisis profunda del Museo Reina Sofía, sin ni siquiera director artístico. Según el nuevo director, la consecución temporal de las obras de Picasso es "una muestra de la madurez del museo". Sin embargo, el nuevo director del Museo Reina Sofía ya ha expresado su intención de ganar cotas de libertad de actuación determinado por el carácter no político de su nombramiento. Este antiguo director del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona obtuvo el cargo tras ganar en un concurso internacional dirimido por un jurado independiente que valoró el mejor proyecto en diciembre de 2007.
El Museo Nacional Picasso de París
El Museo Nacional Picasso, de donde proceden las obras expuestas en el Reina Sofía, fue creado en 1985 para presentar el conjunto de obras procedente del pago de derechos sucesorios por medio de obras de arte que hicieron al Estado francés en 1979 los herederos herederos del pintor malagueño. En un primer momento, otorgaron al Estado un derecho de "primera elección" entre las 70.000 obras conservadas en los diferentes talleres del artista, lo que permitió la constitución de un fondo de piezas particularmente coherente por su amplitud cronológica y el equilibrio entre los periodos representados. Pasaron así a formar parte del Estado francés cerca de 3.500 obras.
A ellas se añadió la "colección personal" del pintor cedida al Estado a partir de 1973, que está constituida por un conjunto de piezas de arte ibérico, africano y oceánico, y un centenar de obras de artistas antiguos y modernos, que ilustran el diálogo de Picasso con los grandes maestros, así como las relaciones de trabajo y amistad con sus contemporáneos
03 February 2008
El regreso de los titanes

El Museo Gabarrón muestra durante mes y medio una selección de los mejores restos de dinosaurios hallados en Castilla y León, una de las áreas más ricas de Europa
Un capricho geológico ha hecho que el subsuelo de una parte de la provincia de Burgos atesore el nucleo de la 'biblia' de la historia de la humanidad (sierra de Atapuerca) y de los grandes dinosaurios (El Oterillo, Salas de los Infantes). La erosión, la fortuna y el esfuerzo de los investigadores han hecho el resto. Ambas áreas llevan años 'hablando', como si de libros de historia natural se tratara, aunque a homínidos y dinosaurios les separen 130 millones de años. Otros pequeños yacimientos como Armuña (Segovia), Tera (Soria) o Aguilar de Campoo (Palencia), completan la riqueza prehistórica de Castilla y León. De momento.Desde el próximo sábado y hasta el 30 de marzo, el museo de la Fundación Cristóbal Gabarrón exhibe la muestra 'Al encuentro de los titanes: Dinosaurios en Castilla y León'. Se trata de un recorrido didáctico, que incluye tanto reproducciones con maquetas a tamaño natural, como piezas óseas y restos de flora originales, localizados en esos cuatro yacimientos. «Se trata de piezas que son únicas en el mundo y algunas se muestra por primera vez», explicó ayer el comisario de la exposición y director del Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes, Fidel Torcida.La exposición, en la que se han invertido 70.000 euros, da continuidad a la que ya se organizó en Burgos hace algo más de un año y que recibió la visita de más de veinte mil personas. De hecho, Valladolid es la primera 'parada' de un proyecto que «pretende ser itinerante por toda la región e, incluso, por otras comunidades», continuó Torcida.El recibidor de la Fundación Gabarrón ambienta ya esta visita con la instalación de una réplica a tamaño natural del esqueleto de un camarasaurus, un herbívoro de 16 metros de longitud y cinco de altura. Una pieza que parece extraída de los estudios cinematográficos que prepararon las maquetas de la saga 'Parque Jurásico', de Steven Spielberg.Para ayudar al visitante, la muestra presenta un recorrido basado en la recreación de paredes rocosas, para dar a todo un aire 'cavernícola'. Bajo ella se integran los dos ambientes expositivos que combinan las técnicas expositivas de hoy: desde paneles informativos, a vitrinas, simulación de yacimientos y zonas audiovisuales. «Está muy pensado para el público infantil y ya se ha concertado con los colegios los turnos de visitas», indicó la coordinadora del museo, Rosa Gabarrón.Patrimonio mundialYa en la exposición, los visitantes podrán ver espectaculares reproducciones corpóreas a tamaño real, como un alosúarido (6,5 metros de longitud y 7 metros de altura), la réplica de una cabeza del siempre llamativo tyrannosaurus rex, o el esqueleto 'volador' del pterosaurio: un reptil volador de gran tamaño.Los promotores se mostraron ayer orgullosos del espacio dedicado a la exhibición de láminas del ilustrador británico John Sibbik, una autoridad mundial, que es la segunda vez que deja salir sus originales de Gran Bretaña.'Titanes', tal y como se promociona esta exposición, incluye además maquetas que reproducen el trabajo de campo de los expertos y piezas originales nunca expuestas hasta ahora. El ambiente en el que vivieron estos animales queda patente con las plantas y árboles fosilizados que les acompañan. De forma paralela, durante el tiempo que permanezca la exposición en Valladolid, se desarrollarán actividades paralelas como talleres didácticos para los escolares y conferencias a cargo de expertos en paleontología.Además del interés divulgador, esta exposición es un apoyo más al nuevo 'asalto' que los mentores de la Fundación Dinosaurios Castilla y León tratan de dar a su candidatura para que las llamadas rutas de las icnitas (huellas fosilizadas de animales) sean declaradas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. La Unesco ya desestimó la candidatura que impulsaban La Rioja, Aragón, Asturias, Castilla y León, Cataluña y Valencia tras recomendar que se incluyeran todos los restos de Portugal. «Ahora hemos presentado un expediente sólido -aseguró Torcida-. Si se consigue, será un impulso para la divulgación y una responsabilidad para que las administraciones lo apoyen».
ARCO confía en la fuerza del mercado del arte frente a la situación económica
ARCO confía en la fuerza del mercado del arte frente a la situación económica
Publicado el 11/01/2008, por J.A.G.
Los malos indicadores económicos no preocupan, al menos todavía, al mercado del arte contemporáneo en España. Al menos, así lo expresó ayer Lourdes Fernández, directora de ARCO, en la presentación de la XXVII edición de la feria de arte contemporáneo más importante de España, que se celebra entre el 13 y el 18 de febrero en Madrid.
Preguntada sobre el impacto de la situación económica en los resultados de la feria, Fernández aseguró que "llevamos mucho tiempo trabajando en la consolidación del mercado del arte contemporáneo en España, y desde ARCO estamos haciendo mucho esfuerzo para que se potencie. Durante la feria, esta consolidación va a ser más característico que la crisis". Además, la responsable de ARCO recordó la Encuesta Financiera de las Familias 2005, publicada en diciembre de 2007 por el Banco de España, que muestra un aumento del 19,3% en la inversión en el sector del arte, lo que la coloca en el tercer puesto de las preferencias de los españoles a la hora de invertir su dinero.Por su parte, José María Álvarez del Manzano, presidente de Ifema, aseguró que este año no han notado "síntomas negativos " que les lleve a pensar que la feria podría ser víctima de la recesión económica, por lo que confía en que ésta será también "una buena edición", al igual que en 2007, cuando el volumen de ventas fue un 15% superior al del año anterior.Selección de galeríasLa organización de la feria será la gran novedad de este año en ARCO, ya que se utilizarán dos nuevos pabellones de Ifema (12 y 14) y el diseño de interiores correrá a cargo del arquitecto Juan Herreros. "Queremos romper los esquemas de otros años apostando por una organización renovadora", explicó Fernández. Respecto a la polémica decisión de no incluir en ARCO a algunos galeristas españoles presentes en anteriores ediciones, la directora aseguró que los criterios de selección de la feria se basan exclusivamente en la "calidad" y en el posicionamiento de las galerías y de sus artistas en el mercado internacional.
Publicado el 11/01/2008, por J.A.G.
Los malos indicadores económicos no preocupan, al menos todavía, al mercado del arte contemporáneo en España. Al menos, así lo expresó ayer Lourdes Fernández, directora de ARCO, en la presentación de la XXVII edición de la feria de arte contemporáneo más importante de España, que se celebra entre el 13 y el 18 de febrero en Madrid.
Preguntada sobre el impacto de la situación económica en los resultados de la feria, Fernández aseguró que "llevamos mucho tiempo trabajando en la consolidación del mercado del arte contemporáneo en España, y desde ARCO estamos haciendo mucho esfuerzo para que se potencie. Durante la feria, esta consolidación va a ser más característico que la crisis". Además, la responsable de ARCO recordó la Encuesta Financiera de las Familias 2005, publicada en diciembre de 2007 por el Banco de España, que muestra un aumento del 19,3% en la inversión en el sector del arte, lo que la coloca en el tercer puesto de las preferencias de los españoles a la hora de invertir su dinero.Por su parte, José María Álvarez del Manzano, presidente de Ifema, aseguró que este año no han notado "síntomas negativos " que les lleve a pensar que la feria podría ser víctima de la recesión económica, por lo que confía en que ésta será también "una buena edición", al igual que en 2007, cuando el volumen de ventas fue un 15% superior al del año anterior.Selección de galeríasLa organización de la feria será la gran novedad de este año en ARCO, ya que se utilizarán dos nuevos pabellones de Ifema (12 y 14) y el diseño de interiores correrá a cargo del arquitecto Juan Herreros. "Queremos romper los esquemas de otros años apostando por una organización renovadora", explicó Fernández. Respecto a la polémica decisión de no incluir en ARCO a algunos galeristas españoles presentes en anteriores ediciones, la directora aseguró que los criterios de selección de la feria se basan exclusivamente en la "calidad" y en el posicionamiento de las galerías y de sus artistas en el mercado internacional.
¿Nubarrones financieros? El mercado del arte prevé récords en Londres
Un empleado de la casa de subastas Christie's traslada el cuadro de Pablo Picasso 'Femme au chapeau', de 1938LONDRES (AFP) — Las casas Christie's y Sotheby's de Londres no se muestran inquietas por los nubarrones financieros que sacuden los mercados mundiales y se preparan para rematar la semana próxima obras de arte por valor de 1.000 millones de dólares, quebrando todos los récords en Europa.
Ambas firmas, que se reparten un 90% del mercado mundial del arte, despliegan su optimismo por las próxima subastas, que cuentan con innumerables obras impresionistas, modernas, de la posguerra y contemporáneas dignas de los mejores museos del mundo.
Christie's, propiedad del magnate francés François Pinault, indicó que espera vender la semana próxima obras por valor de 560 millones de dólares, "un récord en Europa", afirmó a la AFP Olivier Camu, uno de los directores de esa casa de subastas. "Ni los vendedores ni nosotros estamos preocupados" por esas tempestades financieras, agregó el director de Christie's, que inicia las subastas el lunes, con 97 obras impresionistas y modernas.
La velada en Christie's empieza con una colección de ocho pinturas y dibujos del expresionista austriaco Egon Schiele, entre las cuales varios desnudos femeninos y 'Mutter un kind', un óleo inspirado en su maestro Gustav Klimt. Además, venderá ocho obras de Picasso, entre ellas la exótica 'Bailarina española', de 1901, estimada en 6 a 8 millones de dólares, y 'Homme assis au fusil' (10 a 14 millones de dólares), así como obras de Matisse, Monet, Degas, Giacometti, Juan Gris, Chagall y la rusa Natalia Goncharova, entre otros.
Sólo en la velada del lunes, Christie's espera vender más de 120 millones de libras (240 millones de dólares, 300 millones de euros). "Esta es la cifra más alta en esta categoría en Europa", precisó Camu.
El director del departamento de arte impresionista y moderno de Sotheby's, Simon Shawn, coincidió en que el mercado del arte no está nervioso ni inquieto por las tormentas financieras que quitan el sueño a millares de inversores.
Prevé que sólo la venta de obras impresionistas, modernas y surrealistas alcanzará 100 millones de libras (200 millones de dólares). "Las turbulencias empezaron el año pasado, y Sotheby's tuvo un año récord", señaló Shawn. "El mercado del arte está sólido, lo que se refleja en la calidad de las obras que han salido al mercado", afirmó a la AFP el director de Sotheby's.
El martes, esta casa ofrece 77 obras impresionistas y modernas, entre ellas un Picasso, 'Tête de femme' -una pintura de Dora Maar leyendo-, estimado en 13 a 17 millones de dólares. En 2006, otra pintura de Dora Maar, la fotógrafa con la que convivió el maestro malagueño, se vendió en Sotheby's en Nueva York por 95 millones de dólares (65 millones de euros).
Sotheby's vende también 'Peras y cuchillo', de Cézanne (4 a 6 millones de dólares), un delicioso Renoir, 'La loge', que es una escena de una pareja en un palco de la ópera (5 a 7 millones de dólares) y un poderoso cuadro de Franz Marc, 'Caballos pastando III', el único de esa serie en manos privadas (12 a 16 millones de dólares).
Ambas casas cuentan también con una estupenda selección de artistas expresionistas: Van Dongen, Alexej von Jawlensky, Ernst Ludwig Kirchner, Emil Nolde, Max Beckmann y Franz Marc, así como obras de los surrealistas Magritte, Dalí, Matta, Max Ernst, y los españoles Joan Miró y Óscar Domínguez.
En el mercado del arte de la posguerra y contemporáneo también se esperan varios récords. El miércoles Christie's subastará un 'Tríptico 1974-77', de Francis Bacon, que podría alcanzar 50 millones de dólares (33,6 millones de euros), una cifra que haría historia al imponer un récord para una obra de arte de la posguerra.
30 January 2008
Pompeo Batoni show in London

British aristocrats on the grand tour provided a stream of eager sitters for the Baroque artist Pompeo Batoni, whose portraits are about to go on show in London.
On Thursday, April 18, 1765, the writer James Boswell visited the studio of the painter Pompeo Batoni in Rome.
There he saw an extraordinary portrait of a recent acquaintance, Colonel the Hon William Gordon, in progress. More than two centuries later, the picture - which goes on show at the National Gallery next month alongside other similarly over-the-top portraits by Batoni - remains quite a sight.
Colonel Gordon had elected to be painted in uniform with drawn sword, kilt and swathed in a length of Huntly tartan which the painter has made resemble as much as possible a Roman toga. He stands - indeed swaggers - with the Colosseum in the distance behind him, a statue of the goddess Roma at his side, and fragments of an ancient ruin at his feet. He looks as if he has just conquered the city, and in a way he had.
As the art historian John Ingamells once put it, "In the course of the 18th century there was a peaceful British invasion of Italy." Or as Edward Gibbon - also in Rome in 1765 - observed with a touch of irony, "According to the law of custom, and perhaps of reason, foreign travel completes the education of an English gentleman." Some restricted themselves to France and northern Europe, but for most the classical antiquities of Italy were the main objective. This was, of course, the Grand Tour.
The English and Scots, with the Welsh and the Irish, moved south in a steady stream throughout most of the 18th century. And one of the things to do, once one had arrived in Rome - at least for those who could afford it - was to have one's portrait painted by Pompeo Batoni, a highly accomplished exponent of the fag-end of Italian baroque. Between 1740 and his death, Batoni (1708-87) turned out portraits of around 200 Britons, many of whom were already peers or would later inherit a title.
advertisement
A few days before that studio visit, Boswell had taken a look at Batoni's magnum opus as a religious painter, The Fall of Simon Magus (1746-55). He wasn't entirely convinced: "The colouring," he noted, "is false and unnatural." Boswell tended to be sniffy - a few days later he was complaining in his journal about Michelangelo's Moses, "Beard too long; horns, though scared, yet ludicrous." But in the case of Batoni's altarpiece, he wasn't alone in being critical. Originally executed for St Peter's, it had been rejected by the ecclesiastical authorities. It was this rebuff, which he put down to intrigue, that led Batoni to specialise so much in the Grand Tourist portraiture.
As a portrait painter, Batoni took tips from British artists, such as the visiting Scot, Allan Ramsey. Colonel Gordon's swagger is derived from the lordly elegance of Van Dyck's English portraits. In this way Batoni established himself as a rival to such British portrait-painting contemporaries as Joshua Reynolds. That may explain why in 1789 Reynolds tartly remarked that Batoni - dead the year before - was destined to be one of those artists "renowned in their lifetime" who fall "into what is little short of total oblivion". The National Gallery exhibition aims to prove that prediction wrong.
What Batoni offered to his Grand Tourist sitters was the opportunity to look truly, almost comically, grand. In many cases, like Gordon's, their postures none too subtly suggest that they own the place. Thomas Dundas, later 1st Baron Dundas, posed in 1764 with the most celebrated ancient sculptures in Rome grouped around him: Laocoon, Antinous, Apollo Belvedere and Sleeping Ariadne. Dundas gestures negligently towards the last of those as though he was ordering it to be shipped to his country house.
That was pretty much what often happened. Vast numbers of casts, copies, genuine antiquities and Old Master pictures were installed in the country houses of England. A version of Ariadne, for example, can be seen in the grotto of the grounds at Stourhead. Acres of rural Wiltshire were remodelled by the banking Hoare family to resemble Roman countryside as depicted by Claude, complete with classical temples and facsimiles of famous ancient sculptures.
That transformation was part of a wider metamorphosis of British art, architecture and music in the 18th century. In that era, British architecture was classicised - often by architects such as Lord Burlington, Robert Adam and John Soane, who had themselves been on a Grand Tour. The most improbable aspects of British life were redesigned along classical lines.
When Soane was exploring ruins of the Villa of Lucullus, south of Rome, with his patron, the Bishop of Derry, the latter made an amazing suggestion. "I should like to form some idea of a classical dog kennel, as I intend to build one for the hounds of my eldest son - this will be a fine subject for the display of your creative talents." The eccentric clergyman - on his third Grand Tour, so much did he enjoy them - may have been joking, but Soane dutifully produced a design festooned with every conceivable type of ancient doggy ornament.
According to one prevalent 18th-century theory, culture came from the south. In the view of Dr Johnson, who famously lamented the fact that he had failed to make the journey to Italy, "All our religion, almost all our law, almost all our arts, almost all that sets us above savages, has come from the shores of the Mediterranean." It followed, therefore, that those who could afford the time and money to take that trip to some extent owned culture. The Society of Dilettanti, founded in 1732, was a London dining club restricted to gentlemen who had visited Italy. Many of Batoni's sitters, including Dundas, were members.
The society promoted Italian opera, sponsored archaeological expeditions and campaigned for the foundation of a Royal Academy - all good causes. But such organisations also stood for the idea that gentlemen knew best about artistic matters. This naturally irritated non-Grand Tourists and has bedevilled the discussion of the arts in Britain ever since, mingling the arts almost inextricably with snobbery.
In practice, of course, Grand Tourists varied in the seriousness to which they applied themselves to the sights. The intellectual Gibbon could not sleep for excitement on his first night in Rome. Others were more interested in having fun.
Horace Walpole, himself a Grand Tourist, cattily remarked of the Society of Dilettanti that "the nominal qualification for membership [is] having been in Italy, the real one, being drunk". Two of its founder members were, he claimed, never sober during their entire stay in Italy (English habits abroad never change).
Boswell went dutifully round the sights with a "Mr Morison, a Scottish antiquary". But they soon fell out. Boswell was much more interested in making friends with other fellow Scots, such as Colonel Gordon, and pursuing women. "I must admit," he wrote rather boastfully to Jean-Jacques Rousseau, "that in the midst of my Roman studies I indulged in sensual relaxations." Boswell wasn't the only one, nor probably was he alone in leaving Turin with "the agreeable sensation that derives from a half-knowledge of things - to many minds perhaps as great a pleasure as knowing them thoroughly".
That's another aspect of tourism that hasn't altered over the years.
'Pompeo Batoni: 1708-1787' opens at the National Gallery, London WC2 (020 7747 2885), on February 20.
On Thursday, April 18, 1765, the writer James Boswell visited the studio of the painter Pompeo Batoni in Rome.
There he saw an extraordinary portrait of a recent acquaintance, Colonel the Hon William Gordon, in progress. More than two centuries later, the picture - which goes on show at the National Gallery next month alongside other similarly over-the-top portraits by Batoni - remains quite a sight.
Colonel Gordon had elected to be painted in uniform with drawn sword, kilt and swathed in a length of Huntly tartan which the painter has made resemble as much as possible a Roman toga. He stands - indeed swaggers - with the Colosseum in the distance behind him, a statue of the goddess Roma at his side, and fragments of an ancient ruin at his feet. He looks as if he has just conquered the city, and in a way he had.
As the art historian John Ingamells once put it, "In the course of the 18th century there was a peaceful British invasion of Italy." Or as Edward Gibbon - also in Rome in 1765 - observed with a touch of irony, "According to the law of custom, and perhaps of reason, foreign travel completes the education of an English gentleman." Some restricted themselves to France and northern Europe, but for most the classical antiquities of Italy were the main objective. This was, of course, the Grand Tour.
The English and Scots, with the Welsh and the Irish, moved south in a steady stream throughout most of the 18th century. And one of the things to do, once one had arrived in Rome - at least for those who could afford it - was to have one's portrait painted by Pompeo Batoni, a highly accomplished exponent of the fag-end of Italian baroque. Between 1740 and his death, Batoni (1708-87) turned out portraits of around 200 Britons, many of whom were already peers or would later inherit a title.
advertisement
A few days before that studio visit, Boswell had taken a look at Batoni's magnum opus as a religious painter, The Fall of Simon Magus (1746-55). He wasn't entirely convinced: "The colouring," he noted, "is false and unnatural." Boswell tended to be sniffy - a few days later he was complaining in his journal about Michelangelo's Moses, "Beard too long; horns, though scared, yet ludicrous." But in the case of Batoni's altarpiece, he wasn't alone in being critical. Originally executed for St Peter's, it had been rejected by the ecclesiastical authorities. It was this rebuff, which he put down to intrigue, that led Batoni to specialise so much in the Grand Tourist portraiture.
As a portrait painter, Batoni took tips from British artists, such as the visiting Scot, Allan Ramsey. Colonel Gordon's swagger is derived from the lordly elegance of Van Dyck's English portraits. In this way Batoni established himself as a rival to such British portrait-painting contemporaries as Joshua Reynolds. That may explain why in 1789 Reynolds tartly remarked that Batoni - dead the year before - was destined to be one of those artists "renowned in their lifetime" who fall "into what is little short of total oblivion". The National Gallery exhibition aims to prove that prediction wrong.
What Batoni offered to his Grand Tourist sitters was the opportunity to look truly, almost comically, grand. In many cases, like Gordon's, their postures none too subtly suggest that they own the place. Thomas Dundas, later 1st Baron Dundas, posed in 1764 with the most celebrated ancient sculptures in Rome grouped around him: Laocoon, Antinous, Apollo Belvedere and Sleeping Ariadne. Dundas gestures negligently towards the last of those as though he was ordering it to be shipped to his country house.
That was pretty much what often happened. Vast numbers of casts, copies, genuine antiquities and Old Master pictures were installed in the country houses of England. A version of Ariadne, for example, can be seen in the grotto of the grounds at Stourhead. Acres of rural Wiltshire were remodelled by the banking Hoare family to resemble Roman countryside as depicted by Claude, complete with classical temples and facsimiles of famous ancient sculptures.
That transformation was part of a wider metamorphosis of British art, architecture and music in the 18th century. In that era, British architecture was classicised - often by architects such as Lord Burlington, Robert Adam and John Soane, who had themselves been on a Grand Tour. The most improbable aspects of British life were redesigned along classical lines.
When Soane was exploring ruins of the Villa of Lucullus, south of Rome, with his patron, the Bishop of Derry, the latter made an amazing suggestion. "I should like to form some idea of a classical dog kennel, as I intend to build one for the hounds of my eldest son - this will be a fine subject for the display of your creative talents." The eccentric clergyman - on his third Grand Tour, so much did he enjoy them - may have been joking, but Soane dutifully produced a design festooned with every conceivable type of ancient doggy ornament.
According to one prevalent 18th-century theory, culture came from the south. In the view of Dr Johnson, who famously lamented the fact that he had failed to make the journey to Italy, "All our religion, almost all our law, almost all our arts, almost all that sets us above savages, has come from the shores of the Mediterranean." It followed, therefore, that those who could afford the time and money to take that trip to some extent owned culture. The Society of Dilettanti, founded in 1732, was a London dining club restricted to gentlemen who had visited Italy. Many of Batoni's sitters, including Dundas, were members.
The society promoted Italian opera, sponsored archaeological expeditions and campaigned for the foundation of a Royal Academy - all good causes. But such organisations also stood for the idea that gentlemen knew best about artistic matters. This naturally irritated non-Grand Tourists and has bedevilled the discussion of the arts in Britain ever since, mingling the arts almost inextricably with snobbery.
In practice, of course, Grand Tourists varied in the seriousness to which they applied themselves to the sights. The intellectual Gibbon could not sleep for excitement on his first night in Rome. Others were more interested in having fun.
Horace Walpole, himself a Grand Tourist, cattily remarked of the Society of Dilettanti that "the nominal qualification for membership [is] having been in Italy, the real one, being drunk". Two of its founder members were, he claimed, never sober during their entire stay in Italy (English habits abroad never change).
Boswell went dutifully round the sights with a "Mr Morison, a Scottish antiquary". But they soon fell out. Boswell was much more interested in making friends with other fellow Scots, such as Colonel Gordon, and pursuing women. "I must admit," he wrote rather boastfully to Jean-Jacques Rousseau, "that in the midst of my Roman studies I indulged in sensual relaxations." Boswell wasn't the only one, nor probably was he alone in leaving Turin with "the agreeable sensation that derives from a half-knowledge of things - to many minds perhaps as great a pleasure as knowing them thoroughly".
That's another aspect of tourism that hasn't altered over the years.
'Pompeo Batoni: 1708-1787' opens at the National Gallery, London WC2 (020 7747 2885), on February 20.
28 January 2008
Modigliani en el Museo Thyssen
Modigliani, una de las grandes figuras del arte del s.XX, en el Museo Thyssen
En un nuevo proyecto conjunto entre el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid, la exposición 'Modigliani y su tiempo' analizará la trayectoria artística de una de las grandes figuras del arte del siglo XX.
La muestra, que se presentará el próximo viernes y abrirá sus puertas del 5 de febrero al 18 de mayo, exhibirá un total de 130 obras procedentes de museos e instituciones de todo el mundo como la National Gallery of Art de Washington, la Tate de Londres, el MoMA de Nueva York, el Georges Pompidou de París, el Metropolitan o el Guggenheim de Nueva York.A través de estas piezas, seleccionadas por el comisario Francisco Calvo Serraller, se podrá realizar un recorrido por la trayectoria de Amedeo Modigliani (1884-1920) desde su llegada a París en 1906 hasta su muerte.La gran novedad del proyecto es la presentación por primera vez de la obra del artista italiano en diálogo directo tanto con los grandes maestros que influyeron en él -Cézanne, Picasso o Brancusi-, como con sus amigos de Montparnasse: Marc Chagall, Jacques Lipchitz, Chaïm Soutine, Moïse Kisling, Ossip Zadkine, Tsugouharu Foujita o Jules Pascin, entre otros.Modigliani fue un artista abierto a los principales movimientos de la vanguardia parisiense anterior a la Primera Guerra Mundial pero, a su vez, se mantuvo siempre independiente de todos ellos.Sus inconfundibles retratos, desnudos, esculturas, dibujos e, incluso, paisajes, expuestos junto a escogidas obras de Gauguin, Cézanne, Picasso, Brancusi o Derain, permitirán no sólo mostrar influencias, descubrir similitudes o destacar paralelismos, sino también presentar su obra con una luz nueva, en el entorno en el que fue creada, y poner de manifiesto su fuerte personalidad, sofisticada y elegante.La exposición, que sigue un discurso cronológico, está estructurada en dos grandes secciones correspondientes a la relación de Modigliani con sus maestros, reunida en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza, y con sus amigos, que se muestra en la sede de la Fundación Caja Madrid.Las salas del museo el Thyssen-Bornemisza mostrarán sus primeros contactos con las vanguardias parisinas con obras en la que se aprecia cómo Modigliani intenta forjar su propio estilo asistido por el ejemplo de todos estos artistas; pero, muy particularmente, de Cézanne, en cuya obra vio resuelto el conflicto entre los maestros antiguos y un lenguaje plástico plenamente moderno.Otra de las salas estará dedicada al Modigliani escultor, su descubrimiento del Arte Negro y su amistad con el escultor rumano Constantin Brancusi. Modigliani se dedicó a la escultura de forma casi exclusiva durante cinco años; su labor como escultor iluminó su obra posterior y fue definitiva en la formación de su estilo pictórico maduro.El retrato, género al que se dedica desde 1915 como principal medio de subsistencia, con ejemplos como los de Anna Zborowska, Diego Rivera, Juan Gris o Max Jacob, y el desnudo, que abordó desde sus primeros años en París, son tratados en el recorrido del museo.Estos temas se repiten en las salas de la Fundación Caja Madrid, junto a los espacios dedicados a los paisajes, género no muy frecuentado por el artista italiano pero que sí tuvo una notable importancia en pintores próximos a él, como Marc Chagall, Chaïm Soutine, Maurice Utrillo y Léopold Survage.El dibujo, que constituyó una constante fuente de experimentación para Modigliani, y las esculturas de Ossip Zadkine, Jacques Lipchitz, Henri Laurens o Wilhelm Lehmbruck completan la exposición que se cerrará con una selección de fotografías.
En un nuevo proyecto conjunto entre el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid, la exposición 'Modigliani y su tiempo' analizará la trayectoria artística de una de las grandes figuras del arte del siglo XX.
La muestra, que se presentará el próximo viernes y abrirá sus puertas del 5 de febrero al 18 de mayo, exhibirá un total de 130 obras procedentes de museos e instituciones de todo el mundo como la National Gallery of Art de Washington, la Tate de Londres, el MoMA de Nueva York, el Georges Pompidou de París, el Metropolitan o el Guggenheim de Nueva York.A través de estas piezas, seleccionadas por el comisario Francisco Calvo Serraller, se podrá realizar un recorrido por la trayectoria de Amedeo Modigliani (1884-1920) desde su llegada a París en 1906 hasta su muerte.La gran novedad del proyecto es la presentación por primera vez de la obra del artista italiano en diálogo directo tanto con los grandes maestros que influyeron en él -Cézanne, Picasso o Brancusi-, como con sus amigos de Montparnasse: Marc Chagall, Jacques Lipchitz, Chaïm Soutine, Moïse Kisling, Ossip Zadkine, Tsugouharu Foujita o Jules Pascin, entre otros.Modigliani fue un artista abierto a los principales movimientos de la vanguardia parisiense anterior a la Primera Guerra Mundial pero, a su vez, se mantuvo siempre independiente de todos ellos.Sus inconfundibles retratos, desnudos, esculturas, dibujos e, incluso, paisajes, expuestos junto a escogidas obras de Gauguin, Cézanne, Picasso, Brancusi o Derain, permitirán no sólo mostrar influencias, descubrir similitudes o destacar paralelismos, sino también presentar su obra con una luz nueva, en el entorno en el que fue creada, y poner de manifiesto su fuerte personalidad, sofisticada y elegante.La exposición, que sigue un discurso cronológico, está estructurada en dos grandes secciones correspondientes a la relación de Modigliani con sus maestros, reunida en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza, y con sus amigos, que se muestra en la sede de la Fundación Caja Madrid.Las salas del museo el Thyssen-Bornemisza mostrarán sus primeros contactos con las vanguardias parisinas con obras en la que se aprecia cómo Modigliani intenta forjar su propio estilo asistido por el ejemplo de todos estos artistas; pero, muy particularmente, de Cézanne, en cuya obra vio resuelto el conflicto entre los maestros antiguos y un lenguaje plástico plenamente moderno.Otra de las salas estará dedicada al Modigliani escultor, su descubrimiento del Arte Negro y su amistad con el escultor rumano Constantin Brancusi. Modigliani se dedicó a la escultura de forma casi exclusiva durante cinco años; su labor como escultor iluminó su obra posterior y fue definitiva en la formación de su estilo pictórico maduro.El retrato, género al que se dedica desde 1915 como principal medio de subsistencia, con ejemplos como los de Anna Zborowska, Diego Rivera, Juan Gris o Max Jacob, y el desnudo, que abordó desde sus primeros años en París, son tratados en el recorrido del museo.Estos temas se repiten en las salas de la Fundación Caja Madrid, junto a los espacios dedicados a los paisajes, género no muy frecuentado por el artista italiano pero que sí tuvo una notable importancia en pintores próximos a él, como Marc Chagall, Chaïm Soutine, Maurice Utrillo y Léopold Survage.El dibujo, que constituyó una constante fuente de experimentación para Modigliani, y las esculturas de Ossip Zadkine, Jacques Lipchitz, Henri Laurens o Wilhelm Lehmbruck completan la exposición que se cerrará con una selección de fotografías.
Benjamin Weil Y la H.Box en el MUSAC.

Podría ser un transbordador espacial, pero es la última propuesta de Hermès para apoyar el arte joven. H Box es una cabina nómada de videoproyección promovida por la casa de moda francesa en colaboración con el comisario del Artists Space de Nueva York, Benjamin Weil.
Junto al artista y arquitecto Didier Faustino, ha concebido este espacio desmontable presentado el pasado mes de noviembre en el Centre Pompidou de París y que ahora recala en el Musac. Hasta el 8 de mayo, los visitantes del museo leonés van a encontrar en su primera sala, esta caja de aluminio y plexiglás donde se propone una experiencia sensorial integral. O, en palabras del director del Musac, Rafa Doctor, "la visita a un espacio expositivo dentro de otro espacio expositivo". Su mínima capacidad, de hasta un límite de 10 personas, y una tecnología audiovisual puntera convierten la incursión en lo más parecido a un viaje en un módulo espacial.
La diferencia está en que en lugar de las estrellas se pueden contemplar las creaciones de ocho jóvenes videocreadores de todo el mundo seleccionados por Weil: la británica Alice Anderson, la israelí Yael Bartana, el argentino Sebastián Díaz-Morales, la húngara Judit Kúrtag, la francesa Valérie Mréjen, el iraní Shahryar Nashat, la luxemburguesa Su-Mei Tse y la española radicada en Bruselas Dora García. Cada uno ha recibido 10.000 euros de la casa Hermès para financiar la producción de un cortometraje artístico sin consignas previas ni restricciones creativas. Según Dora García, lo más novedoso del proyecto no es la caja futurista, sino "conseguir de una manera fácil el apoyo económico para hacer una película". La artista vallisoletana presenta Hôtel Wolfers, una pieza rodada en 35 milímetros en un emblemático edificio de Bruselas.
El metraje total de los ocho vídeos ocupa una hora y media. "Si sumamos a eso el reducido aforo del H Box nos encontramos con largas colas para acceder a su interior. No sé si esto es intencionado, pero la gente se irrita", expone García. Según el director creativo del proyecto, Benjamín Weil, nada más lejos de su intención: "Muchas veces la gente entra a una sala de vídeo, ve sólo un trozo, y se marcha. La idea de la cápsula H Box es fomentar esa noción de ausencia de espacio / tiempo, que una vez dentro te acomodes y disfrutes de la proyección completa, aunque cada pieza sea completamente diferente a la anterior".
El proyecto H Box, que viajará a otros centros expositivos como la Tate de Londres, afianza los lazos de Hermès con el arte. La alianza entre las firmas de moda y la creación artística se ha convertido en una constante dentro de la programación museística. "Hoy en día el apoyo gubernamental al arte está en descenso permanente", reflexiona Weil. "De ahí que el mecenazgo sea clave. Con sus fundaciones, marcas de lujo como Cartier o Prada han seguido una política ejemplar de apoyo en la producción de obras artísticas y en su difusión. Hermès lleva 10 años comprometida con una red propia de galerías. Con H Box aumenta su capacidad de exposición, porque se puede montar en cualquier sitio". Este espacio de proyección se presentó ayer en el Musac junto a otras tres exposiciones encabezadas por Cerith Wyn Evans, Dave Muller y Blanca Li; un concierto de Jay-Jay Johanson en el hall del museo y una fiesta que acabó a las tres de la madrugada.
Junto al artista y arquitecto Didier Faustino, ha concebido este espacio desmontable presentado el pasado mes de noviembre en el Centre Pompidou de París y que ahora recala en el Musac. Hasta el 8 de mayo, los visitantes del museo leonés van a encontrar en su primera sala, esta caja de aluminio y plexiglás donde se propone una experiencia sensorial integral. O, en palabras del director del Musac, Rafa Doctor, "la visita a un espacio expositivo dentro de otro espacio expositivo". Su mínima capacidad, de hasta un límite de 10 personas, y una tecnología audiovisual puntera convierten la incursión en lo más parecido a un viaje en un módulo espacial.
La diferencia está en que en lugar de las estrellas se pueden contemplar las creaciones de ocho jóvenes videocreadores de todo el mundo seleccionados por Weil: la británica Alice Anderson, la israelí Yael Bartana, el argentino Sebastián Díaz-Morales, la húngara Judit Kúrtag, la francesa Valérie Mréjen, el iraní Shahryar Nashat, la luxemburguesa Su-Mei Tse y la española radicada en Bruselas Dora García. Cada uno ha recibido 10.000 euros de la casa Hermès para financiar la producción de un cortometraje artístico sin consignas previas ni restricciones creativas. Según Dora García, lo más novedoso del proyecto no es la caja futurista, sino "conseguir de una manera fácil el apoyo económico para hacer una película". La artista vallisoletana presenta Hôtel Wolfers, una pieza rodada en 35 milímetros en un emblemático edificio de Bruselas.
El metraje total de los ocho vídeos ocupa una hora y media. "Si sumamos a eso el reducido aforo del H Box nos encontramos con largas colas para acceder a su interior. No sé si esto es intencionado, pero la gente se irrita", expone García. Según el director creativo del proyecto, Benjamín Weil, nada más lejos de su intención: "Muchas veces la gente entra a una sala de vídeo, ve sólo un trozo, y se marcha. La idea de la cápsula H Box es fomentar esa noción de ausencia de espacio / tiempo, que una vez dentro te acomodes y disfrutes de la proyección completa, aunque cada pieza sea completamente diferente a la anterior".
El proyecto H Box, que viajará a otros centros expositivos como la Tate de Londres, afianza los lazos de Hermès con el arte. La alianza entre las firmas de moda y la creación artística se ha convertido en una constante dentro de la programación museística. "Hoy en día el apoyo gubernamental al arte está en descenso permanente", reflexiona Weil. "De ahí que el mecenazgo sea clave. Con sus fundaciones, marcas de lujo como Cartier o Prada han seguido una política ejemplar de apoyo en la producción de obras artísticas y en su difusión. Hermès lleva 10 años comprometida con una red propia de galerías. Con H Box aumenta su capacidad de exposición, porque se puede montar en cualquier sitio". Este espacio de proyección se presentó ayer en el Musac junto a otras tres exposiciones encabezadas por Cerith Wyn Evans, Dave Muller y Blanca Li; un concierto de Jay-Jay Johanson en el hall del museo y una fiesta que acabó a las tres de la madrugada.
27 January 2008
Borja-Villell considera necesario cambio en el MACBA de Barcelona ,y plantea el Reina Sofia como un museo en red.
El nuevo director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y ex director del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba), Manuel J. Borja-Villell, consideró hoy que ya 'era necesario' que el Macba estuviese dirigido por 'otra persona', y planteó un Reina Sofía no como 'el gran museo centralista', sino como un museo en el que se trabaje a 'diferentes escalas' y 'en red' con el resto de museos de España, Europa y Latinoamérica.En una entrevista en Els Matins de TV3 recogida por Europa Press, Borja-Villell aseguró que la decisión de irse al Reina Sofía fue personal y que quiere ofrecer 'un cambio a la institución'. 'Los organismos tienen una tendencia hacia el eros y el tánatos, hacia la muerte, y un modo de romper esta especie de muerte es hacer pequeñas rupturas', aseguró Borja-Villell.Desde el museo Reina Sofía, Borja-Villell será 'el peor competidor del Macba', según reveló, igual que cuando estuvo en el Macba fue 'el peor competidor de la Fundació Tàpies, pero en el buen sentido de la palabra', en tanto que lo que Borja-Villell busca es la 'excelencia en los otros sitios' para que todos se motiven por ser mejores.El ex director del Macba criticó la 'visión provinciana' que se tiene en Barcelona acerca de la relación centro-periferia con Madrid. 'Aún hay una visión identitaria demasiado tradicional' opinó Borja-Villell, cuando para él 'la identidad tiene que ser en movimiento e implicar al otro'.RETO: LA EUROREGIÓN.La periferia que quiere ser el centro es más periferia precisamente por querer ser el centro', observó, e indicó que Barcelona tendría que hacer una 'apuesta mediterránea, desde Valencia, Barcelona, todo el sur de Francia, la Euroregión' y entender así el mundo 'en un sentido global, y no como centro-periferia'.Para los que alaban el papel que desempeñó Borja-Villell durante sus años de director en el Macba y que temen ahora por que la institución pueda ir en retroceso, Borja-Villell comentó hoy que cualquier director de museo 'tiene un papel básico' en él, pero el museo está 'hecho por un equipo que (en el Macba) se mantiene', señaló.Acerca del plan de museos de Catalunya que presentó el lunes el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, Borja-Villell consideró que es 'muy importante' y 'fundamental' que se cree una red de museos en Catalunya, y opinó que el 'Mnac es el museo de la historia del arte catalán, el Macba es el museo del presente y el (Centre d'Art) Santa Mònica tendría que ser el del futuro'.Borja-Villell planteó el museo del siglo XXI como una institución lejana a los museos del siglo XIX, 'donde lo único que se hacía era contemplar la obra de arte', y más cercano a los 'college' donde se puede 'contemplar', 'hablar y tocar' las obras de arte.
ESPAÑA tribunal supremo confirma sentencia por vender cuadros falsos de Sorolla y Miró.
TS confirma condena a expertos arte vendieron cuadros falsos Sorolla y Miró
El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza que condenó a penas de cinco años de prisión a dos expertos en obras de arte por vender dos cuadros falsos de Sorolla y Miró a una mujer, quien pagó por ellos 300.000 euros.Así lo ha acordado la Sala de lo Penal del TS en una sentencia en la que desestima los recursos interpuestos por Gaspar S. y María Mercedes R. contra la dictada en noviembre de 2006 por la Audiencia de Zaragoza.Los hechos tuvieron lugar entre 2000 y 2001 cuando los acusados, quienes se dedicaban a la intermediación en el comercio de obras de arte, vendieron en septiembre de 2000 a una mujer un supuesto cuadro del pintor Joaquín Sorolla, titulado 'En la playa'.Los vendedores adjuntaron una certificación sobre la autenticidad del cuadro y la mujer pagó 240.040 euros.La compradora supo que el cuadro era falso cuando con motivo de una exposición de Sorolla que se realizó en Zaragoza habló con el director del Museo Sorolla.Según explica la sentencia, en marzo de 2001 la compradora habló con los acusados, quienes le dijeron que vendían cuadros falsos porque habían sido presionados por una mafia internacional para llevar a cabo dichas ventas y le advirtieron del peligro que corría si interponía una denuncia.De la misma forma y con una operativa similar en los primeros meses de 2001, y antes de que conociese la mujer la falsedad del cuadro de Sorolla, vendieron a la mujer un cuadro falso de Miró por 60.101 euros.La Audiencia Provincial de Zaragoza condenó a Gaspar S. y a María Mercedes R. a cinco años de prisión por un delito continuado de estafa, lo que confirma ahora el Alto Tribunal.
El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza que condenó a penas de cinco años de prisión a dos expertos en obras de arte por vender dos cuadros falsos de Sorolla y Miró a una mujer, quien pagó por ellos 300.000 euros.Así lo ha acordado la Sala de lo Penal del TS en una sentencia en la que desestima los recursos interpuestos por Gaspar S. y María Mercedes R. contra la dictada en noviembre de 2006 por la Audiencia de Zaragoza.Los hechos tuvieron lugar entre 2000 y 2001 cuando los acusados, quienes se dedicaban a la intermediación en el comercio de obras de arte, vendieron en septiembre de 2000 a una mujer un supuesto cuadro del pintor Joaquín Sorolla, titulado 'En la playa'.Los vendedores adjuntaron una certificación sobre la autenticidad del cuadro y la mujer pagó 240.040 euros.La compradora supo que el cuadro era falso cuando con motivo de una exposición de Sorolla que se realizó en Zaragoza habló con el director del Museo Sorolla.Según explica la sentencia, en marzo de 2001 la compradora habló con los acusados, quienes le dijeron que vendían cuadros falsos porque habían sido presionados por una mafia internacional para llevar a cabo dichas ventas y le advirtieron del peligro que corría si interponía una denuncia.De la misma forma y con una operativa similar en los primeros meses de 2001, y antes de que conociese la mujer la falsedad del cuadro de Sorolla, vendieron a la mujer un cuadro falso de Miró por 60.101 euros.La Audiencia Provincial de Zaragoza condenó a Gaspar S. y a María Mercedes R. a cinco años de prisión por un delito continuado de estafa, lo que confirma ahora el Alto Tribunal.
Londres exhibe las obras maestras de museos rusos.

Londres exhibe las obras maestras de museos rusos Tras una negociación política y diplomática sin precedentes, la exposición 'De Rusia: pinturas francesas y rusas 1870-1925', fue inaugurada el martes en Londres, aunque abre sus puertas al público este sábado, mientras dos "herederos" de algunas de las obras reclamaron compensación a Moscú.
Reuniendo unas 120 obras de cuatro museos rusos, la exposición, que abre este sábado sus puertas en la Royal Academy de Londres, casi fue anulada por los temores de Rusia de que algunas de las obras confiscadas por Lenin tras la revolución de 1917 fueran incautadas a petición de los herederos.
"Tuve miedo de que la muestra no viera la luz, debido al nerviosismo, totalmente comprensible, de las autoridades rusas, que temían que algunas de esas obras fueran incautadas mientras estaban en Londres", confirmó el director de exposiciones del museo londinense, Norman Rosenthal.
Recordó que muchas de las obras que han sido prestadas por el Hermitage y museo del Estado, en San Petersburgo, y el Tretyakov y el Pushkin, en Moscú, fueron expropiadas en 1918 a dos acaudalados coleccionistas rusos, Sergei Shchukin e Ivan Morozov, cuyos dos nietos se presentaron este martes en las puertas del museo.
"Somos los herederos", afirmaron el nieto de Shchukin, André-Marc Delocque-Fourcaud, y el bisnieto de Morozov, Pierre Konowaloff, reclamando a Moscú "un reconocimiento y una compensación financiera" por las obras confiscadas por Lenin a sus abuelos.
"Por eso Rusia sólo aceptó prestar las obras después de que Gran Bretaña adoptara el 9 de enero una legislación impidiendo que se incauten obras de arte cuya propiedad está en disputa", explicó Rosenthal, reconociendo las "intensas maniobras diplomáticas" que precedieron la exposición.
La estrella de esta exposición - que ilumina la influencia de artistas y coleccionistas rusos en el desarrollo del arte moderno, y la interacción entre artistas rusos y franceses" - es 'La Danza', de Henri Matisse, considerada una de las pinturas más hermosas del mundo moderno.
La bella pintura, que viajó a Londres por primera vez, fue expropiada a Shchukin, un magnate del textil moscovita que compró no sólo todas las obras revolucionarias producidas por Henri Matisse, sino también decenas de obras de Gauguin, Monet, Picasso, entre otros, mientras Morozov acumulaba maravillas de Cezanne y de obras impresionistas y cubistas.
Los herederos afirmaron, sin embargo, que no buscan la restitución de las obras. "No busco una restitución, las obras deben quedar en los museos rusos, pero somos los propietarios legales de esas obras y tenemos derecho a una compensación financiera", declaró el heredero de Morozov.
El heredero de Shchukin se quejó por su parte de que se halla "en un limbo legal", después de que el Parlamento británico pasara hace pocas semanas la legislación prohibiendo la incautación de obras de arte en disputa.
"Pero exijo una indemnización financiera por las obras expropiadas", dijo el nieto de Shchukin, indicando que Lenin expropió unas 250 obras a su abuelo. "Entre ellas hay algunas de las más famosas pinturas en la historia", afirmó.
De las 120 obras en la exhibición, hasta el 18 de abril, 13 eran propiedad de Morozov y 23 de Shchukin, indicó la Royal Academy.
Pero la muestra, que ha dado que hablar especialmente por las peripecias y sobresaltos que la precedieron, es "sobre todo fascinante porque muestra la producción artista rusa en un período de gran convulsión política, y los intercambios entre artistas franceses y rusos", señaló por su parte Ann Dumas, una de las curadoras.
Los dos herederos visitarán la exposición este martes de noche, por invitación de la Royal Academy.
"Estoy alegre, emocionado y al mismo tiempo triste de que voy a ver por primera vez esas obras adquiridas por mi abuelo", afirmó el nieto de Morozov.
Reuniendo unas 120 obras de cuatro museos rusos, la exposición, que abre este sábado sus puertas en la Royal Academy de Londres, casi fue anulada por los temores de Rusia de que algunas de las obras confiscadas por Lenin tras la revolución de 1917 fueran incautadas a petición de los herederos.
"Tuve miedo de que la muestra no viera la luz, debido al nerviosismo, totalmente comprensible, de las autoridades rusas, que temían que algunas de esas obras fueran incautadas mientras estaban en Londres", confirmó el director de exposiciones del museo londinense, Norman Rosenthal.
Recordó que muchas de las obras que han sido prestadas por el Hermitage y museo del Estado, en San Petersburgo, y el Tretyakov y el Pushkin, en Moscú, fueron expropiadas en 1918 a dos acaudalados coleccionistas rusos, Sergei Shchukin e Ivan Morozov, cuyos dos nietos se presentaron este martes en las puertas del museo.
"Somos los herederos", afirmaron el nieto de Shchukin, André-Marc Delocque-Fourcaud, y el bisnieto de Morozov, Pierre Konowaloff, reclamando a Moscú "un reconocimiento y una compensación financiera" por las obras confiscadas por Lenin a sus abuelos.
"Por eso Rusia sólo aceptó prestar las obras después de que Gran Bretaña adoptara el 9 de enero una legislación impidiendo que se incauten obras de arte cuya propiedad está en disputa", explicó Rosenthal, reconociendo las "intensas maniobras diplomáticas" que precedieron la exposición.
La estrella de esta exposición - que ilumina la influencia de artistas y coleccionistas rusos en el desarrollo del arte moderno, y la interacción entre artistas rusos y franceses" - es 'La Danza', de Henri Matisse, considerada una de las pinturas más hermosas del mundo moderno.
La bella pintura, que viajó a Londres por primera vez, fue expropiada a Shchukin, un magnate del textil moscovita que compró no sólo todas las obras revolucionarias producidas por Henri Matisse, sino también decenas de obras de Gauguin, Monet, Picasso, entre otros, mientras Morozov acumulaba maravillas de Cezanne y de obras impresionistas y cubistas.
Los herederos afirmaron, sin embargo, que no buscan la restitución de las obras. "No busco una restitución, las obras deben quedar en los museos rusos, pero somos los propietarios legales de esas obras y tenemos derecho a una compensación financiera", declaró el heredero de Morozov.
El heredero de Shchukin se quejó por su parte de que se halla "en un limbo legal", después de que el Parlamento británico pasara hace pocas semanas la legislación prohibiendo la incautación de obras de arte en disputa.
"Pero exijo una indemnización financiera por las obras expropiadas", dijo el nieto de Shchukin, indicando que Lenin expropió unas 250 obras a su abuelo. "Entre ellas hay algunas de las más famosas pinturas en la historia", afirmó.
De las 120 obras en la exhibición, hasta el 18 de abril, 13 eran propiedad de Morozov y 23 de Shchukin, indicó la Royal Academy.
Pero la muestra, que ha dado que hablar especialmente por las peripecias y sobresaltos que la precedieron, es "sobre todo fascinante porque muestra la producción artista rusa en un período de gran convulsión política, y los intercambios entre artistas franceses y rusos", señaló por su parte Ann Dumas, una de las curadoras.
Los dos herederos visitarán la exposición este martes de noche, por invitación de la Royal Academy.
"Estoy alegre, emocionado y al mismo tiempo triste de que voy a ver por primera vez esas obras adquiridas por mi abuelo", afirmó el nieto de Morozov.